DANZARINES HABRÍAN DADO DE BEBER CERVEZA A UNA LLAMA

Vídeo de comparsa Qapaq Qolla de la Virgen Natividad, genera indignación en Cusco.

En la ciudad de Cusco, se llevó a cabo recientemente la tradicional fiesta costumbrista en honor a la Virgen Natividad. Este evento, co­nocido por sus coloridos desfiles y vibrantes danzas, reúne anual­mente a miles de personas que celebran con fervor sus tradi­ciones ancestrales. La comparsa Qapaq Qolla, famosa por su vis­tosa indumentaria y su enérgico baile, fue una de las principales atracciones de la festividad.

LAMENTABLE. Sin embargo, lo que debía ser una celebración llena de alegría y devoción se vio empañada por un acto que generó controversia. Algunos miembros de la comparsa Qapaq Qolla fue­ron capturados en vídeo presun­tamente dándole cerveza a una llama, uno de los animales que tra­dicionalmente acompaña sus dan­zas. La escena, que rápidamente se viralizó en redes sociales, des­pertó indignación entre los habi­tantes de Cusco y defensores de los derechos de los animales.

Los cusqueños, quienes en su ma­yoría sienten un profundo respe­to por la naturaleza y los animales que forman parte de su entorno cultural, expresaron su descon­tento. “Es inaceptable que se uti­lice a un ser vivo de esta manera. Las llamas son parte de nuestra identidad y merecen ser tratadas con respeto”, comentó indignado un vecino del barrio.

Por su parte, organizaciones ani­malistas han alzado la voz recla­mando mayor conciencia sobre el trato a los animales durante estas festividades. “Entendemos la importancia de mantener vivas las tradiciones, pero no podemos permitir que eso justifique el mal­trato animal. Es necesario encon­trar un equilibrio que respete a todas las formas de vida”, afirmó una representante de un grupo defensor de los derechos de los animales.

Este incidente ha puesto sobre la mesa la necesidad de reflexio­nar sobre cómo se integran los elementos de la fauna local en las celebraciones culturales. La comunidad cusqueña, conocida por su profundo amor y respeto por sus tradiciones, se enfrenta al desafío de encontrar formas de preservar su patrimonio cultu­ral sin comprometer el bienestar animal.

La fiesta de la Virgen Natividad sigue siendo una ocasión para celebrar la identidad cusqueña, pero también invita a una re­flexión sobre la evolución de las costumbres en un mundo cada vez más consciente de la impor­tancia del respeto hacia todos los seres vivos.