Su familia exige celeridad en investigación y que se conozca quien o quienes lo intervinieron.
La muerte de Ronald Coaquira, de 29 años, al interior de una dependencia policial de Sicuani, provincia de Canchis, es investigada por el Ministerio Público. El joven habría sido intervenido por presuntamente conducir en estado de ebriedad e ingresado a la sala de meditación; minutos después, según la versión policial recogida por la Defensoría del Pueblo, habría sido encontrado en una situación compatible con un ahorcamiento. Las circunstancias del fallecimiento aún deben ser esclarecidas. “Entró con vida y salió muerto. No es justo”, reclamó uno de sus familiares, quien cuestionó la falta de información sobre lo ocurrido. Según los deudos, se enteraron de la detención por terceras personas y, al acudir a buscarlo, fueron informados de que había sido trasladado a un hospital, donde les comunicaron su fallecimiento. La familia exige una investigación exhaustiva y que se determinen las responsabilidades que correspondan. La Defensoría del Pueblo solicitó información sobre el caso y señaló que la investigación debe comprender a los agentes policiales que se encontraban de servicio. Los familiares aguardan los resultados de la necropsia de ley.



