El último sábado por la mañana, la caída de un farol oxidado causó que la comerciante de artesanías, Marlene Huayhua, resulte con graves lesiones. Según narró su esposo, Ismael Quispe, ella se encontraba junto a dos compañeras sentadas en una de las bancas de la Plaza Mayor de Cusco, cuando se cae la luminaria dejando inconsciente a la mujer, que fue evacuada al hospital de Contingencia.
“Desde que yo vine, me estoy haciendo cargo de la compra de medicamentos, nadie me está ayudando”, dijo el padre de familia.
Algo que causa indignación al familiar es que el día del accidente, un funcionario de la municipalidad del Cusco le habría querido entregar 500 soles a cambio de que firme un documento, hecho al que se opuso. Además, señala que el domingo, el gerente municipal llegó al nosocomio y al ingresar intentó tomar unas fotografías a la comerciante. “El señor gerente vino con las manos vacías, ni una botella de agua y queriendo sacar fotos se fue”, manifestó.
Se conoció que el estado de la mujer es grave debido a que presenta una fractura en la columna, además fue sometida a una cirugía en la cabeza, y será intervenida nuevamente. En ese sentido piden el apoyo de las autoridades y se determine la responsabilidad por el mantenimiento de estas luminarias.



