JUEZA SE ‘LAVÓ LAS MANOS’ POR LIBERACIÓN DE IMPLICADOS

Magistrada sostuvo que se determinó la legalidad de la detención.

Tras la avalancha de críticas que recibió la magistrada Zulay Sán­chez por la liberación de los im­plicados en la presunta venta de un bebé, cuyo paradero es des­conocido a la fecha, la jueza en cuestión aseveró que, su decisión obedeció a la legalidad de la de­tención de los imputados, la cual se determinó fue arbitraria, debi­do a que se realizó fuera del plazo de flagrancia de 24 horas. Ello en razón a que desde el ámbito jurídi­co primó el criterio de establecer la legalidad o no de la detención. La jueza refirió que, la captura de los imputados a cargo de la Poli­cía Nacional del Perú se realizó el 4 de setiembre, por lo que consi­derando que el presunto hecho delictivo se perpetró entre el 31 de agosto y 1 de setiembre, el pla­zo de flagrancia había expirado.

“En lo que respecta a la libertad (de los imputados) se sustentó en que se realizó un control de la le­galidad de la detención. “Yo como juez lo que evaluo es si la deten­ción que había realizado la Policía Nacional del Perú estaba acorde a lo constitucional y la ley, es un acto totalmente distinto a la pri­sión preventiva que se determinó a posteriori, son actos totalmente distintos”, aseveró.

Debido a ello, se indicó que se comunicó a la institución cas­trense de la presunta inconduc­ta funcional de los dos efecti­vos policiales que participaron en la detención de los sujetos. La jueza Zulay Sánchez refirió que se someterá a la investiga­ción que se ha iniciado en su con­tra por el plazo de 30 días a fin de determinar si hubo deficiencias en la ejecución de la decisión ju­dicial.

Por último, explicó que tras de­terminarse la prisión preventiva de los implicados, se ha firmado el requerimiento de captura, y también se debatirá la solicitud del Ministerio Público de impedi­mento de salida.