INCENDIO CONSUMIÓ PARTE DE UN PABELLÓN EN EL PENAL QENCCORO

Decenas de internos se quedaron sin lugar dónde dormir y sin enseres personales

La mañana del último lunes, una gran columna de humo alertó a los vecinos del distri­to cusqueño de San Jerónimo, donde se halla el penal de va­rones Qenccoro, lugar donde se registró un fuerte incendio. Aproximadamente a las 09:00 horas, las alarmas se encendie­ron y dieron cuenta del fuego que avanzaba rápidamente a través de las celdas o ‘cuadras’ como se denomina a los espa­cios donde cientos de internos conviven de manera hacinada. Hasta tres compañías de Bombe­ros (39, 116 y 119) llegaron hasta el lugar para combatir el incen­dio que se inició en una celda del Pabellón 13 y amenazaba con ex­pandirse a otras instalaciones. Mientras tanto contingentes de la Policía también hacían su in­greso al penal a fin de redoblar la vigilancia y evitar cualquier tipo de desmán o intento de fuga.

SIN HERIDOS. El director de la Oficina Regional Sur Oriente del Inpe, Marco Cuéllar, señaló a este Diario que se descartó la presencia de algún herido o fa­llecido durante la emergencia, refiriendo que no se trató de un motín como se creyó en un inicio. “A esas horas todos los internos ya habían salido a realizar sus actividades; se especula que un interno dejó su vela prendida a un santito, ahí comenzó el incen­dio, solo un dormitorio dentro de un pabellón fue afectado”, señaló. Sin embargo, fuentes confiables confirmaron a este medio que hasta tres celdas se quemaron por completo, la 12, 13 y 18, dejando al menos a 90 presos sin ningún tipo de pertenencia dentro del penal. Las celdas más afectadas fue­ron las ubicadas hacia el fon­do del Pabellón 13, sin embar­go las que se hallan hacia la mitad también resultaron afec­tadas por el humo y el hollín, sin considerar las que se encuen­tran en el primer piso, que aca­baron parcialmente inundadas.

INVESTIGACIÓN. Al momento de la emergencia, decenas de fa­miliares de los internos llegaron hasta las puertas de la penitencia­ría a fin de averiguar sobre los su­yos; en entrevista con el director, le solicitaron ingresar colchones, frazadas y ropa de abrigo para los presos que lo habian perdido todo. La autoridad penitenciaria se comprometió a dejar ingresar estos efectos, acotando que, de momento, los internos afectados serán reubicados en un taller de manualidades, donde se les aco­modará hasta ver dónde son reu­bicados.