El representante de la Iglesia se halla estable, pero no se sabe si la altura le afectará.
El papa León XIV está libre de enfermedad oncológica tras la operación a la que se sometió para extirparle un adenocarcinoma de pulmón. Los exámenes posteriores confirmaron que el tumor estaba localizado y que no se había extendido a los ganglios linfáticos, por lo que los médicos del Vaticano determinaron que no necesita tratamiento adicional contra el cáncer.
SUMO PONTÍFICE. El resultado plantea una pregunta importante sobre el alcance de esta noticia: ¿significa que el pontífice está curado definitivamente? Juan Samamé, oncólogo del Hospital Loayza, explicó que la expresión tiene un significado específico en medicina y que se utiliza cuando ya no existe evidencia de la enfermedad en el organismo.
En declaraciones brindadas a Canal N, el especialista destacó que la cirugía fue suficiente en el caso del papa, debido a que los ganglios resultaron negativos y el cáncer no presentó señales de diseminación. Estos hallazgos representan un pronóstico favorable, aunque el seguimiento médico sigue siendo necesario para vigilar su evolución.
El término libre de enfermedad oncológica indica que, después del tratamiento, no se encuentran rastros del tumor en el organismo. En el caso de León XIV, la extirpación quirúrgica permitió retirar el tejido afectado y los resultados de los análisis posteriores respaldaron la evaluación de los médicos.
“Libre de enfermedad quiere decir que en el organismo del paciente ya no queda ningún rastro ni residuo de enfermedad”, explicó Samamé. El oncólogo precisó que esta condición permite considerar que la intervención eliminó el tumor y que la posibilidad de una recaída es menor, aunque el riesgo depende de las características de cada caso.
El especialista también aclaró que este término no equivale necesariamente a una curación definitiva del cáncer. En oncología, la palabra curación se reserva para determinados casos en los que transcurre un periodo prolongado sin que la enfermedad reaparezca. Por ello, estar libre de enfermedad describe el resultado de la evaluación actual, mientras que la evolución a largo plazo permite conocer si el paciente mantiene esa condición.
Los exámenes histológicos y de biología molecular del tejido extraído confirmaron que el pontífice tenía un adenocarcinoma de pulmón, uno de los tipos de cáncer pulmonar. De acuerdo con la información difundida por el Vaticano, la enfermedad se encontraba localizada y no había evidencia de que se extendiera a otras partes del cuerpo.
Uno de los factores relevantes para evaluar su evolución fue el resultado de los ganglios linfáticos. Samamé señaló que estos dieron negativo, un hallazgo que, junto con la ausencia de metástasis, favorece el pronóstico. La extensión del cáncer es uno de los elementos que los médicos consideran para determinar qué tratamiento necesita cada paciente.
SÍ LLEGA A PERÚ. El nuncio apostólico en el Perú, monseñor Paolo Rocco, aseguró que la visita del papa León XIV al país se mantiene confirmada y que no se han registrado cambios en el programa oficial.
Según indicó, el sumo pontífice se encuentra recuperado tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido. “Hasta el momento todo está confirmado”, afirmó Rocco, luego de dialogar con los integrantes de la comisión de avanzada del Vaticano, que regresará al Perú en los próximos días para ultimar los detalles de la visita papal. Asimismo, señaló que el pontífice se encuentra restablecido, como se evidenció durante la audiencia general.
La confirmación se produjo luego de que la Santa Sede informara que los resultados de los análisis determinaron que el tumor extirpado correspondía a un adenocarcinoma localizado y extirpado.



