MULTAN A LA MERCED CON 6.71 UIT TRAS GOLPIZA A ESTUDIANTES

Diez estudiantes golpearon salvajemente a tres en su salón e incluso usaron manopla de metal.

El 10 de octubre pasado, una nota de investigación, emanada por el dominical de investigación ‘Ten­dencia Semanal’, acerca de la sal­vaje golpiza que recibieron tres estudiantes menores de edad del colegio La Merced de Cusco, por parte de sus propios compañe­ros, quienes, en número de 10 y de manera alevosa y cobarde los agredieron en el interior de una de las aulas de dicha institución educativa, una luz de justicia se cierne sobre el caso, a través de una resolución de Indecopi, que califica al colegio La Merced como un mal proveedor del ser­vicio educativo, citando textual­mente que no brindó la atención correspondiente tras el penoso hecho, tampoco comunicó opor­tunamente a los padres de los estudiantes agredidos ni brindó atención médica inmediata a las víctimas de la golpiza.

LAMENTABLE. De la Resolución Final Nº 315-2026/Indecopi-Cus­co, que tiene como denunciante a la Asociación de Protección y Defensa al Consumidor Qawaq, y como denunciado a la Provincia Mercedaria del Perú (Colegio La Merced de Cusco) en la materia protección al consumidor se des­prende que: “El Colegio La Mer­ced no brindó la atención debida tras ocurridas las agresiones físi­cas dentro de su establecimiento, toda vez que no comunicó opor­tunamente los hechos a los pa­dres de los estudiantes afectados, ni proporcionó atención médica inmediata a los menores lesio­nados en el tópico del colegio. Precisando que, esta omisión re­sulta especialmente grave, pues vulnera la confianza legítima que los consumidores depositan en la institución educativa, al no ac­tuar con la diligencia y prontitud

que la naturaleza del servicio exige frente a una situación que comprometía directamente la in­tegridad y seguridad de los estu­diantes, conforme se pronunció la Sala Especializada en Protec­ción al Consumidor, que resulta plenamente aplicable al presente caso, pues reafirma que el deber de idoneidad en la prestación del servicio educativo no se limita al

aspecto académico, sino que comprende la obligación de sal­vaguardar la integridad y salud de los estudiantes durante el desarrollo del servicio. En ese sentido, refiere que la omisión de brindar una atención médica inmediata frente a una situación de emergencia – como la ocurri­da en el establecimiento del Co­legio La Merced- constituye una infracción directa al deber de idoneidad, toda vez que frustra la expectativa legítima del consumi­dor”.

Es así que, tras la evaluación de los hechos y una segunda resolu­ción por parte del organismo pe­ruano, se declaró fundada la de­nuncia interpuesta por la citada asociación contra el Colegio La Merced, por infracción del Artí­culo 73° de la Ley Nº 29571 – Có­digo de Protección y Defensa del Consumidor, al haber quedado acreditadas las faltas del colegio antes mencionadas.

En su parte resolutiva, el docu­mento también desprende: “San­cionar a la Provincia Mercedaria del Perú con una multa de 6.71 UIT (Seis punto setenta y uno Unida­des Impositivas Tributarias) por infracción del artículo 73° de la Ley 29571, Código de Protección y Defensa del Consumidor”.

SIN JUSTICIA. Mientras tanto, desde el Ministerio Público, Poli­cía, sector Educación y otros, aún no hay una evaluación certera con sentencia firme acerca de lo ocurrido. Pese a la denuncia in­terpuesta por los menores afec­tados, quienes fueron atacados con manoplas de metal, que se constituye como un arma blanca, las autoridades locales han pa­sado por ‘agua tibia’ este asunto, demostrando completa incapa­cidad y negligencia en cuanto a presuntas faltas y hasta delitos, que pudieron terminar en daños mayores e incluso la muerte.

El ataque en banda y contra un menor de edad es considerado un delito grave según las leyes pe­ruanas, sin embargo los denun­ciados únicamente recibieron ‘atención psicológica’ como si ello resarciría en algo el grave daño que propinaron a sus entonces compañeros.

El bullying, ciberbullying y mal­tratos hacia y entre escolares continúa creciendo en la región gracias a actuaciones timoratas y vergonzosas por parte de los órganos de educación, control y justicia, que no comprenden aún la gravedad de estos hechos.