Francisco Vargas dijo que cuando son bienes patrominiales se debe informar esos detalles.
Para el jefe de la Sub Unidad de Restauración, los integrantes de la Asociación de Devotos de San Cristóbal habrían incurrido en otra falta, la de omisión de información al no haber advertido los daños en la escultura que se habrían producido incluso en el 2024, tal como lo dieron a conocer en las versiones que manejaron tras el incidente con la imagen en la entrada de Corpus Christi.
“Es un tema enmarcado en el informe final que hemos realizado. Ellos manifiestan que esas fisuras datan del 2024-2025 de las que el Ministerio de Cultura nunca tuvo conocimiento”, comentó Francisco Vargas. “La ley de patrimonio dice que (los daños) en los bienes que son de propiedad de particulares -como está considerada la iglesia- deben ser reportadas de inmediato al Ministerio. En todo caso hay otra falta, otra omisión de parte de los cargadores que al ver estas fisuras -que son producto de las procesiones de esos años- no lo reportaron”, agregó.
EVALUACIÓN FINAL. En la evaluación final se pudo evidenciar fisuras que habrían sido cubiertas con pintura, a las que el funcionario de cultura llamó “maquillaje”. Independientemente de esta practica, Vargas explicó que, por ejemplo, la fisura en la rodilla “maquillada” es de 7 a 8 centímetros, pero en la evaluación detallada realizada ya en el templo, “la fisura bordea toda la rodilla, eso es por lo menos 40 centímetros. Entonces en una situación considerable”. “No es una exageración”, dijo respondiendo a las críticas por haber recomendado no procesionar la imagen. “Las fisuras son aviso de un proceso de deterioro que si sigue procesionando puede llegar a una fractura y no queremos llegar a eso”. Vargas ratifico que son las condiciones de procesión las que ocasionan daños en la imagen.



