Tras constantes actos de indisciplina, habrá filtros más estrictos de evaluación.
La denuncia contra un integrante de Serenazgo de la Municipalidad Provincial del Cusco por el presunto acoso a una menor de 15 años ha encendido nuevamente las alarmas sobre el comportamiento y control interno del personal de seguridad ciudadana. El caso, actualmente investigado por la Policía y el Ministerio Público, genera preocupación por los reiterados cuestionamientos que pesan sobre algunos agentes encargados de velar por la seguridad pública.
SE REINCORPORA. El gerente de Seguridad Ciudadana del Cusco, Juvenal Cereceda, confirmó que el trabajador denunciado, Freddy Carrasco (44), volvió a incorporarse a sus labores luego de que culminara el plazo de detención preliminar y se le dictara comparecencia con restricciones. Sin embargo, precisó que ha sido apartado de funciones operativas mientras continúan las investigaciones. Cereceda indicó que se ha dispuesto una evaluación psicológica al agente denunciado y anunció un reforzamiento de los controles internos y del seguimiento psicológico a todo el personal de Serenazgo. Frente a ello, el gerente admitió la necesidad de adoptar medidas drásticas para recuperar la confianza de la población. “He asumido la gerencia con el reto de corregir y, sobre todo, hacer una purga si es necesario”, afirmó, marcando distancia de anteriores gestiones cuestionadas por la falta de disciplina. En medio de este escenario, la Municipalidad Provincial del Cusco anunció la contratación de 100 nuevos serenos para reforzar la seguridad durante las fiestas jubilares. Cereceda aseguró que esta nueva convocatoria incluirá filtros más estrictos para evaluar el perfil psicológico y conductual de los postulantes.



