Su diputado electo, Eduardo Castillo, se reunió con mineros ilegales en Cusco y causa repudio en las filas naranjas.
El último jueves por la noche se llevó a cabo una caravana de fujimoristas en la ciudad de Cusco. Los naranjas salieron por diversas arterias de la ciudad, pero lo que más llamó la atención fue la presencia masiva de camionetas y otros vehículos, incluso más que personas, algunas personas que presenciaban el triste espectáculo decían: “Así es cuando hay plata pero no hay apoyo”.
Finalmente, el raleado grupo de simpatizantes de Keiko Fujimori, llegó hasta lo que será su casa de campaña, que para sopresa de propios y extraños, es la casa de campaña utilizada por los ‘Porkys’ de Renovación Popular, cuando apoyaban al perdedor de las contiendas pasadas, Rafael López Aliaga.
Recordemos que hace poco, el líder de Renovación Popular, dijo en Lima que él jamás apoyaría la candidatura de Keiko Fujimori, es más, mencionó que con ella no iría ‘ni a la esquina’ y que prefería entablar conversación incluso con Roberto Sánchez. Finalmente parece que el discurso era otro, y que, por lo menos en Cusco, estos dos bandos ya se han aliado a fin de hacerse del sillón presidencial en las Elecciones Generales 2026 – Segunda Vuelta.
MALAS JUNTAS. De otro lado, la presencia del congresista fujimorista, Eduardo Castillo, que llegó a Cusco y posteriormente se dirigió a La Convención a fin de ‘afianzar’ sus huestes naranjas en el lugar, causó mucho revuelo e incomodidad entre los convencianos, debido a la actitud que éste tomó ni bien tuvo contacto con los profesionales de prensa locales.
Se supo que la consigna fue abrir locales partidarios en Quillabamba y otras ciudades de la selva cusqueña, pero en una rueda de prensa se habría mostrado soberbio, defendiendo además la llamada ley ‘procrimen’, defendiendo en todo momento al dictador Alberto Fujimori y su legado.
Recordemos que este congresista es natural de Sullana, y el año 2023 fue denunciado por su esposa por violencia, lamentablemente el Congreso, con votos del fujimorismo lo ‘blindó’ entonces, y que pese a que su esposa presentó en reiteradas ocasiones denuncias de violencia contra la mujer, el Juzgado de Sullana dispuso solo orden de alejamiento, posteriormente dicho congresista fue denunciado por presunto ‘lobby’ ligado a empresas que operaban en Sullana.
Además, de buena fuente se conoce que Castillo, en medio de su visita a Cusco, una de las primeras cosas que habría tenido en agenda es reunirse con un sinfín de mineros ilegales, entre ellos Daguer Soria, dando a conocer su modus operandi para esta campaña. El personaje en mención habría sido encargado desde Lima, a que se ocupe de los ‘asuntos’ de Fuerza Popular en Cusco, sin embargo su desatinado accionar ha causado incomodidad y molestia entre los militantes naranjas de la capital.



