500 CÁMARAS GUARDADAS MIENTRAS OBRA DE SEGURIDAD SE DISPARA A S/ 56 MILLONES

Gestión de la alcaldesa Jackelin Jiménez mantiene inconclusa la obra de seguridad ciudadana.

La obra: ‘Mejoramiento, amplia­ción de la prestación del servicio de seguridad ciudadana y sere­nazgo’ de la Municipalidad Dis­trital de San Sebastián’, vuelve a quedar bajo cuestionamientos luego de que un reciente informe de la Contraloría General de la República advirtiera riesgos en la ejecución del proyecto y, además, se revelara que aproximadamen­te 500 cámaras de videovigilan­cia continúan almacenadas sin entrar en funcionamiento.

MODIFICACIONES. El proyecto, identificado con el CUI 2338683, inició con un presupuesto de S/ 24 millones 380 mil 452; sin embargo, tras varias modifica­ciones presupuestales, amplia­ciones y actualizaciones, actual­mente alcanza un costo de S/ 56 millones 454 mil 206, según el Informe de Hito de Control N.° 005-2026-OCI/1628-SCC emiti­do por el Órgano de Control Insti­tucional de la Municipalidad Dis­trital de San Sebastián.

La Contraloría señala que la obra, iniciada el 16 de noviembre de 2020 con un plazo inicial de 540 días calendario, continúa incon­clusa hasta marzo de 2026 y ya registra siete ampliaciones de plazo, además de suspensiones contractuales y modificaciones técnicas.

Uno de los aspectos que más lla­ma la atención es la situación de las cámaras de videovigilan­cia adquiridas para el proyecto. El regidor de la Municipalidad Distrital de San Sebastián, Julio Condori, ya había advertido que actualmente existen alrededor de 500 cámaras almacenadas den­tro del local del proyecto y cues­tionó la capacidad operativa de la comuna para implementar un sistema de esa magnitud.

“Estamos hablando de 500 cáma­ras el día de hoy que inicialmente era mucho menos, menos de la mitad”, manifestó el regidor du­rante una entrevista, señalando además que la municipalidad no tendría actualmente capacidad administrativa ni operativa para sostener un sistema de vigilancia de ese tamaño.

ABANDONADAS. Condori Ara­gón también indicó que las cá­maras permanecen almacenadas y que varias aún no habrían sido sometidas a pruebas completas antes de una eventual recepción. “Lo que estamos recomendando es que todas las cámaras han de verse probadas antes de recibir­las. Han de tener por lo menos sa­ber que sí funciona porque aho­rita está almacenada en el local”, declaró.

La situación coincide con una de las observaciones formuladas por la Contraloría. El órgano de control detectó que ambientes del módulo principal del proyec­to vienen siendo utilizados como depósitos de bienes y equipos que aún no han sido formalmente recepcionados. Las imágenes in­corporadas en el informe mues­tran cajas, materiales y acceso­rios almacenados en distintas áreas internas del edificio.

Según el informe, esta situación estaría afectando la culminación de trabajos pendientes como instalaciones eléctricas, pintu­ra y acabados arquitectónicos, además de generar el riesgo de nuevas ampliaciones de plazo y pagos adicionales a contratistas.

El informe también advierte que el Sistema de Información de Obras Públicas (Infobras) no re­gistra información actualizada respecto al último plazo vigente y avances posteriores a diciembre de 2025, situación que —según Contraloría— limita la transpa­rencia y el seguimiento ciudada­no del proyecto.

PROBLEMAS. Otro punto ob­servado involucra al Consorcio Techquk, responsable de la im­plementación tecnológica del sistema de seguridad ciudadana. La Contraloría detalla que el con­trato fue suspendido por proble­mas de homologación de equipos y posteriormente retomado, en medio de varias incidencias con­tractuales.

Asimismo, el órgano de control advirtió un posible riesgo de va­lorización de servicios no ejecu­tados vinculados al alquiler de postes de media y baja tensión para la instalación de fibra ópti­ca y cámaras. Según el informe, pese a que la valorización eco­nómica ya estaba considerada dentro del proyecto, todavía no se había suscrito el contrato co­rrespondiente con la empresa concesionaria eléctrica.

La Contraloría sostiene que esta situación podría afectar la lega­lidad y transparencia del gasto público debido al riesgo de reco­nocimiento de pagos por trabajos aún no ejecutados.

El informe fue remitido a la alcal­desa de San Sebastián, Jackelin Jiménez, y lleva las firmas de Dia­na Almanza, jefa del Órgano de Control Institucional, y Barnaby Vega, jefe de comisión del con­trol concurrente. Entre los fun­cionarios vinculados al proyecto también aparecen Ingrover CMI Vargas Ugarte como jefe del pro­yecto y Erix Huilca como inspec­tor de obra.

Hasta marzo de 2026, la obra re­gistra un avance físico acumula­do de 75.88 %, pese a haber trans­currido más de cinco años desde el inicio de su ejecución.