TRABAJADORES DE TORONTOY LABORARÍAN AL MARGEN DE LA LEY

Empresa ilegal que opera la ruta Hiram Bingham no tendría a sus trabajadores en planillas.

Ya se acerca la denominada ‘tem­porada alta’ de turismo en Cusco, y con ella cientos de miles de visi­tantes llegarán hasta Machupic­chu, sin imaginar el caos que se vive en el lugar en cuanto a trans­porte desde Machupicchu Pue­blo hasta la maravilla mundial. Pasa que gracias a una concesión amañada entregada y después anulada por el alcalde de Uru­bamba, Ronald Vera, la empresa San Antonio de Torontoy trabaja en el sitio, en medio de la infor­malidad e ilegalidad.

PENOSO. Por si fuera poco, se­gún el portal web de Sunafil, se da cuenta de una última inspección que realizó esta institución, con el N°442-2026-SUNAFIL/IRE-CUS, por la cual, inspectores car­netizados inspeccionaron la em­presa Inversiones Sumac Ayllu San Antonio de Torontoy S.A. El último 27 de marzo, confirman­do una serie de incumplimientos laborales.

El operativo se ejecutó por pre­suntos incumplimientos en ma­teria laboral, como no colocar a sus trabajadores en planillas, y se confirmó esta grave ilegalidad, que atenta contra los derechos laborales. Es así que se estable­ció el respectivo procedimiento administrativo. Será la autoridad competente quien determine, de corresponder, la existencia de in­fracciones y las eventuales san­ciones que esta situación puede acarrear.

Cabe señalar que, de la consulta pública al portal web de Sunafil se observa que el 14 de abril de 2026 la entidad notificó una me­dida de requerimiento, que es un mandato inspectivo que ordena al empleador —en este caso, In­versiones Sumac Ayllu San Anto­nio de Torontoy S.A.— subsanar las infracciones sociolaborales detectadas tras la inspección.

Considerando los documentos oficiales cuyas copias acompa­ñan esta nota periodística, se desprende que se estaría ante un grave incumplimiento laboral. Una empresa que no cumple con las leyes laborales no solo atenta contra los derechos de los traba­jadores, sino que también perju­dica la imagen del primer destino turístico del Perú. Realmente la­mentable.