En Oropesa y en Poroy, se exponía a usuarios.
Dos grifos fueron clausurados por el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), luego de una intervención a cuatro estaciones de servicio en la región imperial. En la labor se verificó si las instalaciones de esos locales son seguras, y que el combustible se ofrezca con calidad y en la cantidad de acuerdo a lo establecido en la normativa vigente.
CLAUSURA. “Se han cerrado parcialmente algunos establecimientos donde hemos encontrado
riesgo crítico que puede generar algún accidente. En tanto no superen las observaciones no podrán seguir atendiendo”, indicó Ignacio Martínez, jefe de la Oficina Regional de Osinergmin en Cusco.
Durante las inspecciones, se identificaron condiciones críticas en dos grifos ubicados en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchi y en el distrito de Poroy, provincia de Cusco, donde se evidenció instalaciones eléctricas expuestas en áreas clasificadas, consideradas como peligrosas. Ante estos hallazgos, Osinergmin dispuso el cierre parcial de ambos establecimientos como medida de prevención.
En otro establecimiento, ubicado en el distrito de Cachimayo, provincia de Anta, se evidenció que se despachaba combustible por debajo del rango, por lo que se procedió con la inmovilización de las mangueras de los equipos de despacho.
Para esta importante acción se desplegaron de manera simultánea más de 100 fiscalizadores de las 25 oficinas regionales de Osinergmin.
Asimismo, se realizó otro operativo para verificar la seguridad en los vehículos que transportan glp a las plantas. Allí no se evidenció mayores problemas en esos vehículos que recorren importantes distancias.



