Pequeñas de cuatro años tuvieron que ser auxiliadas de emergencia.
Cuatro compañeritas de un jardín inicial tuvieron que ser auxiliadas de emergencia a un centro hospitalario, luego de que sus padres descubrieran que habían consumido pastillas para dormir, en una cantidad potencialmente mortal.
El lamentable hecho ocurrió en el interior del jardín de niños Manuel Prado de Sicuani, donde las pequeñitas del salón de cuatro años, habrían tomado cada una, una pastilla de 2 mg de Clonazepam u otra droga similar, sin ser descubiertas ni alertadas por ningún docente, auxiliar ni la dirección.
EMERGENCIA. Fue cuando las menores retornaban a sus casas, cuando los padres de familia se dieron con la sorpresa de que algo andaba mal, según testimonios, las pequeñas se caían al piso sin motivo aparente, otras presentaban dolores de cabeza, náuseas y no podían hablar. En un primer momento los angustiados padres de familia pensaron que estaban intoxicadas con algún tipo de licor, sin embargo haciendo las averiguaciones del caso, descubrieron que una de las niñas había hallado las pastillas en un corredor del jardín y las había repartido a sus compañeritas, quienes las ingirieron en horario de refrigerio junto a sus refrescos.
El hecho fue notificado a las autoridades para que procedan de acuerdo a ley y este tipo de actos no se repitan por descuido.
INDAGACIÓN. Este medio se comunicó el gerente regional de Educación Cusco, quien mencionó: “Se han tomado dos acciones, la primera levantar información de lo ocurrido y garantizar a la atención de salud a las menores, para ello personal de Ugel está en constante monitoreo con los padres de familia, la información que se tiene es que las menores están evolucionando favorablemente no hay reporte de complicaciones luego del lavado gástrico. En definitiva, se va a abrir un proceso de investigación por parte de la Ugel para deslindar responsabilidades, no podemos pasar por agua tibia esta situación más aún cuando se trata de la salud de menores. Se conoce que accidentalmente habrían tomado las pastillas que encontraron en un lugar de acceso común de la institución, son pequeñas de cuatro años que no advierten el peligro de lo que ingieren”, refirió.



