WERNER ESTÁ EN CAMPAÑA Y CUSCO LE PAGA LOS VIAJES

Ya se ausentó 10 veces a su cargo, y deja reuniones importantes debido a la política.

Werner Salcedo es gobernador regional de Cusco por elección y recibe un pago mensual de 14 300 soles que le otorgan los cusqueños. Pero en los últimos meses, ha actuado más como mi­litante de tiempo completo que como autoridad regional. Un re­portaje de ‘Tendencia Semanal’ reveló su otro itinerario: una agenda paralela de reuniones partidarias, cenas y almuerzos, gestos de corazón y fotografías proselitistas, justo en los mismos días en que el despacho regional era delegado a la vicegoberna­dora Noely Loaiza. La evidencia apunta a una precampaña presi­dencial financiada, en apariencia, con recursos del propio gobierno regional. No parece un viaje de gestión ni técnica, sino una gira proselitista disfrazada. Precan­didato con viáticos públicos. De­legaba la región, aparentemente, para no delegar su campaña. ¿Es un corazón partidario que late con fondos del Estado? Eso es lo que intentaremos descubrir.

‘COMUNERO Y CAMPESINO’. No se trata de cuántas veces ha viajado Werner Salcedo a Lima o fuera del país. Aún no le con­tamos todas las veces que viajó y se ausentó del Cusco. Esto no es un informe de itinerarios, sino una alerta encendida sobre coin­cidencias cada vez más difíciles de ignorar. Porque mientras el pueblo paga el pasaje, el goberna­dor paga con lealtad partidaria. En total, se identificaron 10 per­misos oficiales otorgados, diez pasajes de ida y vuelta pagados por nuestro dinero, 10 entregas de viáticos que le corresponden según ley, 10 veces que dejó de hacer despacho y encargó a su vicegobernadora entre abril de 2024 y mayo de 2025. En cada una de esas fechas, coincidieron reuniones partidarias, almuer­zos, cenas y fotos proselitistas junto a la presidenta de su parti­do, Patricia Li Sotelo. Este es un examen exhaustivo que recons­truye, paso a paso, la otra agen­da del gobernador más viajero en la historia reciente del Cusco. Una ruta paralela que nunca se transparentó, pero que las redes sociales, las resoluciones ejecuti­vas y las imágenes compartidas se encargaron de delatar.

VIAJERO. Es así que el último viaje que hizo fue el 27 de mayo de 2025. Esta fecha es clave: el diario El Comercio publicó infor­mación revelando que Werner Salcedo ya figuraba como pre­candidato presidencial por So­mos Perú. Tres días después, él mismo declararía estar orgulloso de esa nominación. El goberna­dor había tramitado dos reso­luciones (N.º 130 y N.º 131) para justificar su ausencia por reunio­nes con Pronis y el Ministerio de Economía y Finanzas. Pero en la noche de ese mismo día, la pági­na oficial de Somos Perú publica fotos del evento partidario donde Werner Salcedo hace corazones con las manos junto a la dirigen­ta Patricieli. En vez de firmar convenios, firmaba alianzas. En vez de presupuestos, gestos. La región seguía en espera, pero la campaña avanzaba sin pausa.

DOCUMENTOS. Toda esta de­nuncia no se trata de conjeturas. Las fechas, las resoluciones y las imágenes coinciden. Werner Sal­cedo no ha separado su función como gobernador de su ambición como candidato. Ha convertido los permisos oficiales en pasajes hacia su campaña. Cada almuer­zo, cada gesto de corazón, cada foto partidaria fue una postal de su itinerario oculto.

El consejero regional, Miguel Oli­vera, ha hecho suya esta alerta y ya ha notificado tanto a la Pro­curaduría como a la Contraloría General de la República. Además, espera reunir las firmas de al me­nos once consejeros regionales más para formalizar una denun­cia ante el Ministerio Público. Hay un detalle que él mismo subraya: “El gobernador ha emitido reso­luciones para ampliar sus permi­sos mientras, aparentemente, se encontraba en Lima. ¿Cómo pue­de ampliarse un permiso o la en­cargatura si el titular del cargo no está en funciones? Según la nor­ma, esa facultad correspondería exclusivamente a la vicegoberna­dora mientras dure su encargo.

Y mientras Cusco espera resul­tados, obras y presencia, su go­bernador ha estado ocupado en otro frente. Uno que también se financia con recursos del Estado. Porque en este camino, no viajó solo. Lo acompañamos todos, con su cargo de gobernador regional del Cusco a cuestas. Y lo pagamos también”, citó el consejero.

Luego añadió: “¿Esto no es aca­so un delito? ¿Qué dice la Ley de Neutralidad Electoral sobre el uso de recursos públicos con fines partidarios? ¿Cuántas más reso­luciones, almuerzos y gestos de campaña necesitamos para que alguien actúe? Un gobernador que ya se reconoce como pre­candidato presidencial, que hace política bajo la sombra de encar­gaturas y permisos, ¿puede se­guir representando al Cusco sin consecuencias?”.