Indica que a pesar de campañas de acogida, prefieren seguir en la calle.
“La indigencia es como un negocio para ellos” asegura David Mormontoy, presidente del Directorio de la Sociedad de Beneficencia del Cusco, quien asegura que han hecho varias campañas para poder dar acogida y alimentación a personas que están en esa condición, pero esas personas simplemente deciden no aceptarla porque no les conviene.
“Cuando se les invita y se les dice que la Beneficencia va intervenir, ellos no quieren, su ‘modus vivendus’ es estar en la calle. Hemos hecho varios intentos, pero no podríamos llevarlos a la fuerza. Lamento decir que la mayoría de los casos es como un negocio para ellos”, indicó el representante, quien agregó que incluso habría personas que están tras de muchos mendigos explotándolos y que eso debe ser investigado.
LIMITADOS. Mormontoy dijo que en algunos casos es necesaria la intervención, pero para ello hay procedimientos legales que se deben realizar, cuidando los derechos de las personas. “La Beneficencia no puede salir o no tiene las competencias para intervenir porque hay algunas normatividades que nos prohíben y son del Ministerio de la Mujer que salió hace tiempo” recordó.
AGRESIVOS. Ante la ocurrencia de casos de violencia en contra de transeúntes por estas personas, Mormontoy asegura que es responsabilidad conjunta de las instituciones como municipalidades, Defensoría del Púeblo, Ministerio Público, y la Beneficencia para trabajar y evitar que ocurran. Dijo desconocer la cantidad de mendigos que hay en Cusco.



