Es acusado de tortura, homicidio y otros, en los años 90.
Por torturas, violaciones, lesiones y otros que habría cometido junto a su base contrasubversiva en los años 90, José Santiago Pérez Quispe de 54 años fue detenido por policías de Inteligencia cuando transitaba por el sector Huancaro en la ciudad de Cusco. Sobre él pesa una orden de captura por el delito de desaparición forzosa con subsecuente muerte, emitida por la Sala Penal Liquidadora de la ciudad de Lima, informó el coronel PNP Walter Poma, jefe de la División de Investigación Criminal de Cusco, quien añadió que desde el Ministerio del Interior ofrecían 35 mil soles por su captura.
CAPTURA. La detención se dió ayer en horas de la mañana a inmediaciones de la avenida Agustín Gamarra. Al detenido se le atribuyen delitos vinculados a detenciones arbitrarias, violaciones, maltratos y muerte de los agraviados, en comunidades de Cusco y Apurímac. El requisitoriado perteneció al Ejército y a un grupo de inteligencia en el año 1990. “Sabemos que él trabajaba en Cusco, en una entidad minera, estaba siendo buscado por acciones que realizó en su vida pasada, por su captura se ofrecía 35 mil soles”, manifestó el citado coronel. Según información policial, el detenido trabajaba también en una empresa vinculada al sector transporte y vivía en la urbanización Kantu del distrito de Santiago. El coronel Poma dijo que se cumplirán diligencias, como la visita al médico legista, para luego coordinar su traslado a la ciudad de Lima.
Según el sistema de búsqueda, el requisitoriado estaba como prófugo buscado con ‘alerta roja’, y estaba registrado en el programa de recompensas ‘Los más buscados’. Tras su intervención, la Policía puso a disposición de la Comisaría de Zarzuela al detenido para las diligencias correspondientes.
LOS HECHOS. Según la investigación, el imputado perteneció a una base contrasubversiva en Antabamba – Apurímac en la época del terrorismo, donde en su calidad de soldado perteneció al escuadrón ‘Raya’, acusado de tortura, homicidio y desaparición de varios pobladores campesinos. El caso sigue en investigación.
En el año 1990 los familiares de las victimas hicieron las denuncias correspondientes pero no se llegaron a sancionar a los responsables de los hechos antes descritos. Recién el 2008 la Fiscalia realizó la denuncia contra Jaime Manuel Pando Navarrete jefe de la Base Militar de Antabamba de 1990, al Teniente ‘Negro’ identificado como Alan Olivari Medina y a seis miembros de la patrulla por el delito de homicidio calificado, desaparición forzada, violación sexual y lesiones seguidas de muerte. Entre ellos está incluido Pérez Quispe.



