Exigen anular contrato con Joinnus para instalar reunión.
La población de Machupicchu Pueblo acordó no darle tregua al Gobierno y de esta manera continuar con la huelga indefinida que iniciaron el último jueves 24 de enero en rechazo a la tercerización de la venta de boletos a un privado, además exigen renuncia de la ministra de Cultura, Leslie Urteaga, a quien acusan de generar este problema.
LAMENTABLE. Óscar Valencia, representante del Colectivo Popular Machupicchu, informó que han decidido continuar con su protesta y no aceptar la mesa de diálogo que ha planteado el Gobierno para este martes si antes no se anula el contrato con Joinnus. Valencia, incluso manifestó que se unirán a la protesta más comunidades de Machupicchu como Huillcar y Choquellusca; pero además del distrito de Santa Teresa, por lo que el acceso amazónico también quedará bloqueado.
Hay que señalar que en horas de la mañana de ayer, los ministros de Cultura, Ambiente y Comercio Exterior y Turismo; además del gobernador regional y el alcalde de Machupicchu sostuvieron una reunión por más de dos horas, quienes pidieron a los manifestantes a deponer la medida de protesta para realizar una mesa de diálogo. A la cita sin embargo no asistió ningún representante de las organizaciones sociales.
Fue el gobernador regional, Werner Salcedo, el único que informó brevemente la decisión a los medios de comunicación tras la reunión desarrollada en el local del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (Coer), mientras que en las afueras del local un grupo de manifestantes pedían la renuncia de la ministra de Cultura. Hasta el cierre de esta edición Perú Rail no emitió ningún comunicación sobre la suspensión del servicio de tren.
RECHAZAN HUELGA Y CITAN QUE SOLO BUSCAN MANTENER LA ‘MAFIA’
Señalan que protesta solo se trata de un aprovechamiento por parte de unos cuantos.
Frente a la huelga indefinida que se lleva a cabo en Machupicchu, contra la nueva plataforma de emisión de boletos para la maravilla mundial, desde la Cámara de Comercio, Industria, Servicios, Turismo y de la Producción del Cusco manifestaron su rechazo a las recientes protestas y paralizaciones en Machupicchu, que han perjudicado seriamente la actividad turística, la economía y el trabajo de miles de familias cusqueñas.
FUERTE Y CLARO. “Condenamos los actos de violencia, el bloqueo de vías de comunicación y los ataques a la propiedad y a las actividades privadas. Repudiamos las acciones ilegales de quienes pretenden mantener a las mafias corruptas que han generado millonarias pérdidas económicas al Estado con el ingreso irregular a Machupicchu y denunciamos la injerencia política de quienes buscan desinformar y aprovechar la coyuntura para impulsar sus aspiraciones personales e intereses políticos”, cita textualmente la comunicación.
Luego mencionan que desde este ente reconocen el derecho a la protesta pacífica, pero exigen que se respete el orden público, la seguridad ciudadana y la protección del patrimonio cultural de la humanidad que representa Machupicchu. “Hacemos un llamado al Ministerio Público y a la Fiscalía de Prevención del Delito para que apoyen a la Policía en el cumplimiento de sus funciones, a fin de restablecer el estado de derecho”.
“Hacemos un llamado a los empresarios, trabajadores y pobladores de Machupicchu para que se preocupen por la calidad del servicio al cliente y mejoren la imagen de la ciudad y del país ante los ojos del mundo, que nos visitan para admirar nuestra riqueza cultural y natural. De igual modo, recomendamos no caer en manipulaciones de interés político por parte de dirigentes y autoridades locales”, culmina el comunicado.
MEDIDA INDEFINIDA. Recordemos que Machupicchu Pueblo se halla en medio de una huelga indefinida, impulsada por trabajadores de Cultura Cusco y algunas personas ligadas a la actividad turística, ellos reclaman contra el nuevo sistema de venta de boletos para la maravilla mundial, señalando que propicia la ‘privatización’ de Machupicchu y exigen que continúe el antiguo sistema de emisión de tickets, quejado muchas veces por propiciar el acaparamiento y ‘ruletaje’ de entradas.



