Además refieren que sistema es anticuado e inoperativo.
Tras el inicio de operaciones de la empresa Joinnus en la venta de boletos de ingreso a Machupicchu, a partir del 20 de enero, las voces de disconformidad de empresarios y trabajadores del sector turismo no se hicieron esperar, esto debido a las dificultades y retraso que presentaría este nuevo sistema.
Andy Ancasi, subsecretario de los trabajadores CAS de Cultura Cusco denuncia que este es un sistema incompleto que no llega ni al 50 % de la plataforma con la que contaba la DDC y le tomará varios años superarlo. A diferencia de lo que anunciaba la ministra de cultura, Leslie Urteaga, Ancasi asegura que éste no puede ser considerado un sistema moderno, además no sería auditable.
RECLAMOS. “Durante estos días de funcionamiento, los trabajadores tuvieron problemas con el cierre de caja y reservas, sobre todo con el Camino Inca, situación grave que impediría saber si existen actos de corrupción. A través de machupicchu.gob.pe se registraba toda operación, pues el usuario generaba un código de atención que era registrado en la reserva, como en el boleto”.
El dirigente explicó cómo funciona este tema. “Para el arqueo, el sistema tiene una clasificación determinada por boleto o circuito. Al momento de hacer el cierre de caja, se da el arqueo, hace el conteo y cuadran la caja; sin embargo, en la actualidad se viene haciendo en un Excel con un contador de billetes y realizan el desagregado de los boletos”.
Además, advierte que, este sería el inicio de la privatización de Machupicchu: “En política nada sucede por casualidad, todo pasa por algo. Primero inician por la venta de boletos y después con una supuesta declaratoria de Machupicchu como un activo crítico”.
Por otro lado, respondió a las acusaciones de la ministra de Cultura, quien señaló que existían irregularidades en la DDC, pues supuestamente emitieron hasta ocho mil ingresos anuales a Machupicchu, de los cuales no se percibió ingreso económico alguno; sobre ello, el dirigente dijo que, hay comisiones y promociones, además de funcionarios que solicitan ingresar sin pagar debido a sus delegaciones.
Finalmente, se refirió a la labor de la actual directora de la DDC, Claudia Miranda, indicando que es lamentable su actuar. “Estamos viendo que está a merced del centralismo, de la ministra de Cultura. Si va a haber un cambio de titular, que sea por alguien probo”, señaló.
Mientras tanto, desde el Congreso, los parlamentarios, Luis Aragón y Ruth Luque anuncian que, junto a más de 26 congresistas, presentarán una moción de interpelación contra la ministra de Cultura.



