Representante por Cusco se opone a que por fin el gas llegue a los domicilios de la ciudad.
Desde hace 20 años, los verdaderos dueños del gas de Camisea, los cusqueños, no cuentan con este servicio tipo domiciliario, como se prometió entonces y como espera toda la población de la región imperial.
A través de estos años, diferentes gobiernos se han burlado de Cusco, incluso se impulsó el tendido de una tubería a través del tan mentado Gasoducto Sur Peruano, obra plagada de actos de chantaje y extorsión, que terminaron en el abandono del proyecto. Hoy, hay una solución viable para que el gas de todos los cusqueños por fin llegue a la Ciudad Imperial, pero voces trasnochadas e inconformes siguen complotando contra Cusco y sus intereses, ‘exigiendo revivir’ el tema gas por tubería, sabiendo muy bien que esa iniciativa no tiene solución, y si la tiene depararía por lo menos 10 a 12 años para hacer realidad el sueño del gas domiciliario en las cocinas cusqueñas.
LAMENTABLE POSICIÓN. Uno de los ‘autoabanderados’ de la ‘defensa’ del gas por tubería es el senador por Cusco, Wilfredo Verano, que, apoyado una retórica anticuada, confrontacional y que no buscaría más que intereses políticos y de bancada, petardea la probable solución de arribo de gas por camiones a Cusco, señalando que se “debe defender el futuro energético de la región”, cuando únicamente piensa en su propuesta desfasada de una tubería y no en la inmediatez del gas vía camiones.
A propósito de la posición intransigente y poco entendible del senador cusqueño, desde la Cámara de Comercio de Cusco se pronunciaron al respecto, denostando contra Verano y su retórica antidesarrollo.
“Hoy existen alternativas para avanzar en la masificación del gas natural en Cusco en menos de dos años. Sin embargo, corremos el riesgo de quedar atrapados nuevamente en controversias y disputas políticas, cuando lo urgente es hacer llegar el gas a la población en el menor tiempo posible, con transparencia, seguridad y a precios justos. La Cámara de Comercio del Cusco reconoce el derecho a fiscalizar y cuestionar. Pero cuestionar también exige responsabilidad. Quien propone descartar una iniciativa debe sustentar sus observaciones y explicar qué alternativa viable ofrece, cuánto costará, cómo se financiará y cuánto tiempo más tendrá que esperar la población cusqueña para tener gas natural. Preguntamos públicamente: ¿Qué o quién impide que el gas natural llegue a Cusco? ¿Qué alternativas concretas existen y cuándo se ejecutarán? ¿Quién responderá por el costo económico y social de nuevas postergaciones? La masificación del gas natural para hogares y negocios no se contrapone a un gasoducto para el Cusco o el sur. Son soluciones que pueden complementarse. Las controversias de un proyecto no deben impedir que otras alternativas sean evaluadas por sus propios méritos técnicos y económicos. El pueblo tiene derecho a ser informado y conocer la verdad, no solamente posiciones políticas. Las audiencias deben esclarecer problemas y construir soluciones, no convertirse en escenarios de descalificación o de confrontación que prolonguen o retrasen la llegada del gas natural para Cusco No defendemos empresas ni contratos particulares. Defendemos el derecho de las familias a pagar menos por energía, de los pequeños negocios a reducir sus costos y de Cusco a generar empleo y oportunidades. Exigimos al Gobierno, senadores, diputados, autoridades, dirigentes políticos y organizaciones sociales: responsabilidad, sustento técnico y propuestas viables. Demandamos que la primera audiencia realizada, exponga una hoja de ruta pública con alternativas, soluciones, con responsables y plazos verificables para tener el gas natural en Cusco pronto”, cita textualmente un reciente comunicado.



