SACERDOTE DOMINICO PROTAGONIZA LAMENTABLE CONTROVERSIA EN CUSCO

Lejos de buscar la unión y comprensión, tomó posición política en ceremonia pública.

Recientemente en Cusco, el sa­cerdote Magno Ccahuaya, desta­có por realizar un discurso que causó controversia durante la entrega de camionetas con la fi­nalidad de salvaguardar a la ciu­dadanía del distrito de Wanchaq.

En su intervención, el religioso opinó sobre la situación que se viene enfrentando por la política en el país y afirmó que esta pro­viene de “los delincuentes, de los zurdos”, situando a ambos en el mismo grupo. Por otro lado, in­dicó que la Policía y las Fuerzas Armadas deberán cumplir su la­bor, priorizando la seguridad de la ciudadanía.

VERGONZOSO. Al término de la ceremonia, el sacerdote se ex­presó sobre el candidato Roberto Sánchez, indicando que habría amenazado con retirar a Julio Velarde del Gobierno, teniendo un impacto negativo y sobre todo afectando la economía del país.

En ese contexto, aparece una in­terrogante acerca de si la religión responderá ante este tipo de pronunciamientos, específicamente cuando en sus declaraciones el religioso asumió una postura po­lítica de manera muy contusa y confusa al declarar: “¡puede ser!” Es cierto que afirmó no estar a favor de ningún candidato, pero dejó muy en claro su descontento ante algunas ideologías y postu­ras frente a la política, señalando que no desea que el país se con­vierta en países como Venezuela, Cuba o Bolivia.

Frente a toda la polémica el Arzo­bispado de Cusco aclaró respon­sabilidades, deslindándose por completo, indicando que no tiene relación con las declaraciones del sacerdote, recalcando que perte­nece a la Orden Dominica, cono­cida como los predicadores, que cuenta con cierta autonomía den­tro de la Iglesia, pese a la insisten­cia de obtener una entrevista con el arzobispo, esta no se concedió ni se dio precisiones que per­mitan conocer con claridad qué piensa la institución frente a la controversia.

En ese mismo contexto, se buscó recopilar cuál es la posición de la Orden Dominica, a la que perte­nece el sacerdote en controver­sia. Aunque, pese a los intentos de obtener declaraciones, no se dio una respuesta formal por parte del área encargada.

De esta forma, un integrante de la orden señaló que los comenta­rios emitidos por el religioso co­rresponderían a una apreciación personal y más no representa la postura institucional. “El caso viene siendo evaluado interna­mente, seguro tendrá su san­ción”, citaron sin darse mayores detalles sobre las posibles medi­das a adoptar.