ROBERTO SÁNCHEZ DOMINA EL PERÚ RURAL EN INTENCIÓN DE VOTO

Juntos por el Perú lidera en provincias principalmente en el sur con amplios márgenes.

El simulacro de votación que Ip­sos realizó los días 29 y 30 de mayo ubica a Keiko Fujimori con 51,4% de los votos válidos y a Ro­berto Sánchez con 48,6%, en un escenario de segunda vuelta al 7 de junio.

Al incorporar los votos en blan­co y viciados, la candidata de Fuerza Popular obtiene 40,4%, el postulante de Juntos por el Perú suma 38,3% y el 21,3% restante corresponde a sufragios nulos o en blanco. Esa distancia de 2,1 puntos entre ambos no supera el margen de error del estudio, lo que deja al debate presidencial del domingo 31 de mayo como la última instancia con capacidad de inclinar la balanza antes de la jornada electoral.

SORPRESA. El desglose territo­rial del simulacro de Ipsos, que realizó para Perú21, reveló una fractura geográfica profun­da. En Lima, Fujimori lidera con 52,2% frente a 27,4% de Sánchez y 20,4% de blancos o viciados. En otras ciudades del interior, la dis­tancia se acorta: 39,2% para Fuji­mori contra 38,9% para Sánchez, con 21,9% de blancos o viciados, un empate estadístico que expo­ne la fragilidad de la ventaja fuji­morista fuera de la capital.

En el Perú rural, el mapa se in­vierte con contundencia. Sán­chez obtiene 53,9% frente a 24,4% de Fujimori, con 21,7% de blancos o viciados. Esa ventaja de casi 30 puntos en el campo es la reserva más sólida del candidato de iz­quierda, pero su peso en el resul­tado final depende del volumen de participación efectiva en esas zonas y de cuánto del voto rural blanco o viciado termina convir­tiéndose en voto válido.

El patrón confirma lo que otras encuestas ya habían registrado: Fujimori gana en menos territo­rios, pero en los más poblados; Sánchez domina en más regiones, pero con menor peso demográfi­co. Esa ecuación, en una elección que se define por votos y no por territorios.