Pese a que por ley deben asegurar el comercio de combustible y seguridad de la población.
Una vez puesto al descubierto el ‘menudeo’ de combustible en Machupicchu Pueblo, donde los asociados de la empresa San Antonio de Torontoy compran, distribuyen y trasladan gasolina de manera ilegal e irresponsable a fin de abastecer sus buses de forma informal, la pregunta cae de madura ¿qué organismo es el encargado de frenar toda esta barbarie y evitar que una emergencia a gran escala se desate en cualquier momento? La respuesta es una sola: Osinergmin.
LAMENTABLE. Según las leyes peruanas, Osinergmin es el organismo técnico del Estado encargado de regular y supervisar que los sectores eléctrico, hidrocarburos y minería operen de manera segura, confiable y formal. Sus principales funciones incluyen la fiscalización de instalaciones, fijación de tarifas, sanción por incumplimiento normativo y atención a reclamos de usuarios, garantizando servicios de calidad y seguridad, vale decir, asegurar que el comercio de productos como el combustible no represente una amenaza para compradores, usuarios o terceros.
Osinergmin también promueve la formalización en la comercialización de combustibles y la seguridad en la infraestructura y todo el proceso de manufactura y distribución de los mismos, pudiendo accionar frente a denuncias de usuarios y terceros involucrados, que descubren acciones ilegales e informales que pueden poner en riesgo la vida o bienes de involucrados y no involucrados.
Pese a todo esta marco normativo que está claro en funciones, el ingeniero Ignacio Martínez, jefe de la oficina de Osinergmin en Cusco, citó que su representada no tiene ningún trabajo que hacer en cuanto al caso compra, distribución y transporte de combustible en Machupicchu Pueblo.
NO SABE, NO OPINA. “Esa posible ruta que se está usando para el transporte de combustible de Santa María – Santa Teresa, Hidroeléctrica – Machupicchu Pueblo, no es competencia de Osinergmin, hay instancias que deben ver ese asunto, entiendo que lo hacen en horarios fuera de operación pero ‘alguien’ es responsable de la concesión de esa ruta que no debe permitir eso, no tengo la competencia para preguntar ¿para qué estás llevando eso, qué estás llevando? ‘alguna’ autoridad habrá que pregunte a las empresas de transporte con qué combustible se están surtiendo, si sabemos que la única que está autorizada es Consettur”, refirió.
Luego acotó: “No es competencia nuestra más allá de las estaciones de grifo, otra cosa no podemos hacer, un usuario final puede adquirir combustible y luego llevarlo al menudeo, eso ya sale de nuestra competencia. En la etapa de pandemia hemos visto la ruta de plataformas artesanales con motores de motocicleta una cosa así podría pensarse y debe haber ‘alguien’ que controle ese tema, si es por riel hay un concesionario que tiene que responder la carretera llega hasta la central y de ahí es tren y si es al menudeo ya es mas difícil y tampoco sería responsabilidad de Fetransa”.
Mientras tanto el comercio y traslado ilegal de combustible para abastecer las unidades de San Antonio de Torontoy en la ruta Hiram Bingham se sigue dando de manera completamente informal ya que carecen de un grifo en Machupicchu Pueblo, es así que la gasolina se traslada en baldes de aceite, ‘chavitos’, y otros elementos, que son pasados como equipaje y viajan junto a pasajeros regulares, que podrían resultar seriamente afectados por un derrame o una explosión. La vida de locales y turistas está en riesgo en Machupicchu y nadie dice o hace algo al respecto, lamentable.



