Decenas de personas se retiraron del sitio pacíficamente.
La Policía retomó el control de las zonas invadidas en el entorno del santuario de Machupicchu, tras el despliegue de más de un centenar de efectivos que, desde la madrugada de ayer, intervinieron espacios ocupados sin autorización. La presencia policial obligó al retiro voluntario de las personas que habían instalado estructuras precarias como palos, mallas y calaminas en áreas cercanas a la ruta de acceso a la ciudadela inca.
INTERVENCIÓN. El operativo se ejecutó alrededor de las 05:00 horas en la vía Hiram Bingham, donde grupos de entre 20 y 30 agentes se posicionaron en distintos tramos. En uno de los puntos críticos se halló a cerca de 10 personas, quienes accedieron a retirarse sin resistencia. La intervención se desarrolló sin enfrentamientos, permitiendo a las fuerzas del orden recuperar el control total de los espacios observados. En paralelo, el asesor legal de la empresa San Antonio de Torontoy, Edward Martinez, acudió a la comisaría local para dejar constancia del arribo de hasta 372 policías, y expresar su rechazo a la intervención. Según indicó, el retiro de los ocupantes respondió a una decisión orientada a evitar conflictos y salvaguardar la integridad de los pobladores y accionistas, rechazando que se les califique como invasores. Martínez sostuvo que el consorcio ocupaba aproximadamente 400 metros lineales con autorización de la Autoridad Nacional del Agua, espacio en el que —aseguró— no se produjo depredación ambiental, sino únicamente labores de mantenimiento. No obstante, reconoció que el permiso temporal por 120 días fue declarado nulo recientemente, decisión que ha sido impugnada por la empresa, por lo que el caso continúa en controversia administrativa.



