El Estado puede firmar un acuerdo con Cálidda y dotar de gas a las casas en 18 meses.
Mucho se ha hablado del gas de Camisea, que no llega a los hogares cusqueños como debería, y que el famoso tendido de ductos que la región imperial espera, tomará mucho más tiempo del previsto; sin embargo, con la distribuidora, el gas natural llegaría a las casas cusqueñas en dos años, ya que, desde que se firme el acuerdo de CÁlidda con el Estado, las primeras casas tendrían gas en un plazo de 18 a 24 meses. Un gasoducto toma al menos siete años entre licitación, permisos y construcción., y aun cuando esté listo, igual se necesitará una distribuidora que construya las redes y conecte las casas. Por eso hay regiones que tienen gasoducto pero ninguna casa tiene gas, falta quien lo lleve a los hogares.
FUNCIONAMIENTO. “Sin distribuidora no llega el gas natural a las casas. La distribuidora construye las tuberías en la ciudad y lleva el gas natural hasta tu casa”. Es como la luz, pueden estar las torres de transmisión, pero si no existe Electrosur Este, no tienes luz en tu casa. El gasoducto transporta el gas natural desde Camisea hasta la entrada de la ciudad. La distribuidora construye las redes bajo las calles y conecta cada casa. Mientras no haya gasoducto, el gas llegará por camión a una planta en la ciudad. Una cosa no reemplaza a la otra: con la distribuidora, Cusco empieza a usar gas natural sin esperar al gasoducto.
Esto en el tema de ahorro significaría bastante para la ciudadanía local. “Con lo que hoy pagamos por un balón, cocinamos hasta tres meses con gas natural”. Hoy una familia cusqueña paga al menos S/ 60 por un balón. Con gas natural, cocinar lo mismo cuesta entre S/ 20 y S/ 25 al mes, y el precio no lo pone la empresa: es regulado y lo fija el Estado.
EL CONTRATO. Cálidda es una empresa de servicios públicos que tiene la concesión para distribuir el gas natural a las casas, comercios, grifos e industrias de Lima y Callao. A la fecha, cerca de nueve millones de peruanos disfruten de los beneficios de esta energía
Con más de 19 000 kilómetros de redes de distribución construidas y una inversión superior a los US$ 2 mil millones, Cálidda continúa consolidando la infraestructura de Gas Natural en Lima y Callao. Desde el año 2013, el Estado procuró llevar gas natural domiciliario a las regiones de Ayacucho, Cusco, Puno, Junín, Ucayali, Huancavelica y Apurímac (Proyecto Siete Regiones). Sin embargo, dicha iniciativa no fue exitosa, y en el año 2021, Proinversión decidió dar por culminado dicho proceso por falta de postores.
En el marco de su contrato de concesión, en noviembre de 2023, Cálidda presentó al Estado Peruano una propuesta de adenda a su contrato de concesión, que busca llevar gas natural a las ciudades del ex proyecto, de una manera autosostenible y al mismo precio del gas natural en Lima.
El proyecto contempla la construcción de más de 3 700 km de redes de distribución, lo que permitirá contar con infraestructura para más de 300 000 hogares y beneficiar a más de 1.2 millones de peruanos. Para ello, se realizará una inversión superior a los US$ 596 millones durante la etapa constructiva.
A partir de la aprobación del proyecto, en los primeros ocho meses se podrá conectar a 4 000 hogares, beneficiando a 16 000 personas del distrito de San Jerónimo. Cabe destacar que la iniciativa no requiere cofinanciamiento del Estado ni altera el equilibrio económico-financiero del contrato de concesión.
Es importante precisar que los compromisos establecidos en los contratos de concesión constituyen metas iniciales y mínimas, que la propia dinámica del servicio permite superar con el tiempo. Así ocurrió en Lima y Callao, donde el compromiso inicial del contrato de concesión de Cálidda era conectar a 60 000 usuarios, cifra que hoy supera los dos millones. De hecho, todas las concesiones de distribución de gas natural en el Perú han sobrepasado las metas comprometidas en sus respectivos contratos, pues la regulación exige a las empresas presentar, cada cierto tiempo, nuevos planes de inversión y expansión de cobertura.



