Perjudicados son quienes realmente resultaron damnificados.
Alrededor de 300 emergencias por lluvias se han registrado hasta el momento en la región Cusco, dejando como saldo afectación en vía de comunicación y más de dos mil familias afectadas; sin embargo, estas cifras se encuentran actualmente en proceso de verificación, tras detectarse presuntas irregularidades en los reportes remitidos por algunas municipalidades distritales.
LAMENTABLE. Según informó Miguel Oscco, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad del Gobierno Regional Cusco, existirían indicios de que ciertos gobiernos locales habrían ‘inflado’ el número de damnificados con la finalidad de acceder a mayores volúmenes de ayuda humanitaria durante la presente temporada de lluvias.
Entre los casos que vienen siendo evaluados figuran los distritos de Yanatile (Calca) y Quellouno (Quillabamba), donde se han detectado inconsistencias en los padrones de afectados remitidos al Sistema Nacional de Información para la Prevención y Atención de Desastres (Sinpad).
El funcionario precisó que se ha iniciado un proceso de validación para determinar la existencia de beneficiarios ‘fantasma’, situación que podría comprometer a autoridades locales, toda vez que los informes enviados cuentan con carácter de declaración jurada suscrita por los propios responsables municipales.
Oscco advirtió que el registro de datos sin sustento técnico en el sistema Sinpad no solo constituye una falta administrativa, sino que además perjudica a las poblaciones que realmente requieren asistencia, ya que los reportes observados impiden canalizar oportunamente los recursos destinados a la atención de emergencias a quienes realmente lo necesitan.



