HOSPITAL LORENA PARA EL MUNDO: EL SUEÑO SE CONVIERTE EN REALIDAD

Presidente Balcázar y gobernador Werner Salcedo presentan el ‘Nosocomio de los pobres’.

Tras más de 13 años de espera, postergaciones y dificultades administrativas que parecían insalvables, la culminación de la moderna infraestructura y equi­pamiento del Hospital Antonio Lorena marca el inicio de una nueva etapa para la salud pública de la región y representa una de las más importantes conquistas sociales alcanzadas en beneficio de la población cusqueña.

Con más de 49 000 metros cua­drados construidos, 523 camas hospitalarias, 19 especialidades médicas y tecnología de última generación, dicho establecimien­to de salud de categoría III-1 se consolida como el hospital más moderno del sur peruano y per­mitirá brindar atención especia­lizada y de calidad a más de 500 000 habitantes del Cusco y de re­giones vecinas.

ESPERANZA. “Hoy no entrega­mos solamente una infraestruc­tura, devolvemos esperanza, dig­nidad y oportunidades a miles de familias cusqueñas que durante años esperaron acceder a una atención médica especializada sin tener que abandonar su tie­rra. Este hospital es el resultado de una decisión política clara: po­ner a las personas en el centro de nuestra gestión”, destacó la auto­ridad regional en el acto de pre­sentación de la culminación de la infraestructura del ‘nosocomio de los pobres’.

La moderna infraestructura in­corpora equipamiento médico de alta complejidad proveniente de países líderes en innovación tec­nológica. Entre ellos, destacan un acelerador lineal para tratamien­to oncológico, braquiterapia, to­mógrafo simulador, resonador magnético de 3 teslas, tomógra­fo de 320 cortes y otros equipos especializados que fortalecerán significativamente la capacidad resolutiva del sistema regional de salud.

Uno de los mayores beneficios será la atención integral de pa­cientes con cáncer. Por primera vez, miles de ciudadanos del Cus­co y de toda la macrorregión sur podrán acceder a tratamientos oncológicos especializados sin necesidad de trasladarse a Lima lo que permitirá reducir gastos económicos, tiempos de espera y el impacto emocional que gene­ran los largos desplazamientos.

Asimismo, el Hospital Antonio Lorena será el primer estableci­miento hospitalario de la región en contar con certificación LEED, reconocimiento internacional que acredita estándares de sos­tenibilidad, eficiencia energética y responsabilidad ambiental.

“La culminación de la infraes­tructura constituye solo el inicio de una nueva etapa. En coordi­nación con el Ministerio de Salud impulsaremos la implementación progresiva del equipamiento, la contratación y capacitación del personal médico y asistencial, así como la puesta en marcha de los servicios complementarios que garantizarán una atención efi­ciente y de calidad para toda la población”, enfatizó la autoridad cusqueña.

Por su parte, el presidente de la República, José María Balcázar Zelada, resaltó que la presenta­ción oficial de la infraestructura culminada representa un acon­tecimiento sin precedentes para el Cusco. “Es la demostración de que cuando existe liderazgo, ges­tión y compromiso con el pueblo, las obras emblemáticas pueden convertirse en realidad y trans­formar la vida de miles de ciuda­danos”, señaló.

De igual forma, el ministro de Sa­lud, Juan Carlos Velasco Guerrero y la embajadora de Francia, Natha­lie Kennedy, coincidieron en afir­mar que el Hospital Antonio Lore­na ya no es una promesa sino es la obra que simboliza el renacimien­to de la salud pública cusqueña y el compromiso de un Gobierno Re­gional que trabaja para construir un futuro con más oportunidades, bienestar y justicia social para to­dos los cusqueños.

‘MARCHA BLANCA’. El trabajo articulado entre el Ministerio de Salud y el Gobierno Regional Cus­co será crucial para avanzar en la implementación progresiva del equipamiento médico, así como en la incorporación y capacita­ción del personal médico, asis­tencial, técnico y administrativo que tendrá la responsabilidad de operar y mantener el hospital y los modernos equipos médicos.

El proceso de la ‘marcha blanca’, es una fase de prueba controla­da y gradual. En ella se verifica el funcionamiento de la infraes­tructura, equipos médicos y sistemas informáticos en un en­torno real, pero sin carga total de pacientes, lo que permitirá ajustar protocolos y corregir in­cidencias

Además, bajo el mecanismo de Asociación Publico Priva­da (APP), se gestionará la bata gris del Hospital Antonio Lore­na, fase importante para poder prestar los servicios no asisten­ciales como seguridad, lavande­ría, limpieza, entre otros; la cual será ejecutado por un consorcio internacional de alta experiencia en gestión hospitalaria.

Estas acciones permitirán que la moderna infraestructura hospi­talaria pueda brindar una aten­ción de calidad y responder ade­cuadamente a las necesidades de salud de la población cusqueña con unos estándares internacio­nales de calidad.