FAMILIAS DE OBREROS FUERON ABANDONADAS

No les devolvieron ni sus herramientas de trabajo, denunciaron.

Mateo Mamani de 50 años, está hospitalizado y prácticamente abandonado a su suerte, tras ha­ber sido sepultado por un desli­zamiento de tierra de una cons­trucción ilegal donde realizaba una zanja. Su compañero no tuvo la misma suerte que él y falleció en el lugar. Cuatro días después del accidente, ni el encargado de la obra, mucho menos el propieta­rios del terreno se ha presentado para preguntar si necesitan algo. Luz Mamani lo vive en carne pro­pia, su padre está internado en el hospital de Contingencia Antonio Lorena, con fracturas en la cla­vícula, brazo, así como daños en cuatro de sus vértebras

AUXILIO. “Hasta el momento na­die, ni el dueño o el maestro de obra se han comunicado con nosotros, menos con los familiares del di­funto”, denuncia entre lágrimas. La joven dice que si bien el SIS de su papá está cubriendo gastos, hay exámenes y medicamentos por los que ellos deben pagar. “No contamos con los recursos económicos, tengo tres herma­nos, y él nos daba el soporte eco­nómico que necesitábamos. Él trabajaba para que estudiemos”. Luz dice que Juan Ormaechea (maestro de obra) y Juan Ca­llañaupa (propietario) a pesar de estar en el lugar en el mo­mento de la tragedia no acu­dieron a los heridos, tampoco fueron intervenidos, y ahora que su padre está internado y requiere de al menos dos ope­raciones, nadie se hace cargo. Hernán Solano de 41 años, mu­rió en el lugar aplastado por el derrumbe. Su familia exige justi­cia pues nadie se ha hecho car­go de los gastos de su muerte. “Feriados y noches trabajaba en ese lugar, ahora dicen que era su primer día. Deja a dos niñas en la orfandad, nadie se aparece y no hay quién se haga cargo de sus hijas”, finalizó.