‘Tendencia Semanal’ expuso modus operandi de ‘La Guerrilla Pobre’ en nuestra ciudad.
El asesinato de una paraguaya en un hospedaje cerca al terminal terrestre de Cusco permitió descubrir la presunta existencia de una organización criminal dedicada a la trata de personas, explotación sexual, extorsión, tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas. La investigación está a cargo de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada, que identificó a esta red bajo el nombre de ‘La Guerrilla Pobre’.
Según la tesis fiscal, la organización estaba integrada por peruanos y extranjeros que habrían operado con funciones específicas y una estructura claramente definida. Algunos se encargaban de captar mujeres para prostitución, mientras otros realizaban cobros, traslados, vigilaban los inmuebles utilizados y alertaban sobre operativos policiales.
LAMENTABLE. Las investigaciones sostienen que la red operaba mediante hospedajes, departamentos alquilados y locales nocturnos donde las víctimas eran trasladadas para evitar controles policiales. De acuerdo con la tesis fiscal, esta organización sería una facción vinculada al ‘Tren de Aragua’, señalada por actividades relacionadas con trata de personas, extorsión y explotación sexual en distintos países de Sudamérica.
El expediente fiscal, que supera las 200 páginas, contiene escuchas telefónicas, testimonios, seguimientos, actas de intervención y pericias realizadas durante varios meses. Las diligencias permitieron reconstruir parte del funcionamiento interno y documentar un escenario marcado por amenazas, agresiones y mecanismos de presión utilizados para mantener sometidas a mujeres dentro de su sistema.
Los testimonios recogidos por los investigadores describen un ambiente de vigilancia permanente. Algunas mujeres eran obligadas a entregar parte de sus ganancias y, quienes intentaban abandonar el entorno eran amenazadas o presionadas.
DROGAS. Otro punto que forma parte de las investigaciones es la presunta vinculación de algunos integrantes con el tráfico y consumo de drogas. Durante las diligencias, los agentes detectaron referencias a sustancias ilícitas y coordinaciones relacionadas con su comercialización en determinados ambientes frecuentados por miembros de la organización.
Sin embargo, el caso tomó mayor relevancia con la muerte de la ciudadana paraguaya quien tenía el nombre de Daysi Gonzáles, considerada actualmente uno de los hechos más delicados dentro de la investigación. Según la hipótesis del Ministerio Público, la mujer habría estado vinculada al entorno donde operaban varios de los investigados y permaneció en ambientes frecuentados por integrantes de la organización antes de ser asesinada.
Deysi González tenía 29 años, y fue violentamente atacada dentro de un hospedaje ubicado cerca al terminal terrestre de Cusco. Según las autoridades, la mujer habría sido asesinada a balazos en un hecho que estaría relacionado con disputas internas y el cobro de cupos dentro del circuito de prostitución clandestina manejado por la organización. Para la Fiscalía, este crimen fue clave para profundizar las investigaciones y descubrir la estructura de ‘La Guerrilla Pobre’, presuntamente vinculada al ‘Tren de Aragua’.
Las investigaciones también permitieron identificar y capturar a uno de los principales sospechosos del asesinato, se trataría de Pedro Aguiar, venezolano señalado por la Fiscalía como presunto integrante de ‘La Guerrilla Pobre’. Según las autoridades, tras el crimen habría intentado escapar del país, pero fue intervenido por agentes de la Policía en Tumbes cuando viajaba en un bus interprovincial con dirección a la frontera norte. Para los investigadores, su captura fue clave para fortalecer la hipótesis sobre la participación de la organización en el asesinato de la ciudadana paraguaya.
Las interceptaciones telefónicas y testimonios protegidos revelaron un ambiente interno marcado por la desconfianza y el temor constante. Algunos integrantes sospechaban que otros podían colaborar con las autoridades, mientras que otros intentaban ocultar información relacionada con los hechos investigados.
Con los elementos reunidos durante meses de diligencias, la Fiscalía solicitó 36 meses de prisión preventiva contra los investigados, sosteniendo que ‘La Guerrilla Pobre’ habría operado de manera permanente en distintos puntos de Cusco y que sus integrantes cumplían funciones específicas dentro de la organización. Actualmente, el caso es considerado una de las investigaciones más complejas que afronta la Fiscalía contra el Crimen Organizado en Cusco debido a la cantidad de investigados, los delitos atribuidos y la presunta conexión entre explotación sexual, drogas, extorsión y homicidio.



