Pese a grave situación prefirió el silencio antes que poner los puntos sobre las íes.
El director de la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco, Diego Pajares, evitó pronunciarse sobre las pintas realizadas en el Centro Histórico de Cusco a manos de estudiantes estadounidenses, en muros aparentemente de data histórica ubicados en la calle Suecia.
NO OPINA. Pese a lo delicado del suceso y la preocupación generada por una presunta afectación a bienes patrimoniales, el titular del sector Cultura en Cusco señaló que no está ‘autorizado’ para brindar declaraciones sobre lo ocurrido, indicando que cualquier información oficial sería emitida desde la sede del Ministerio de Cultura.
“Tenemos que esperar el comunicado oficial por parte de la sede central. Hemos enviado la propuesta, se va a comunicar de manera oficial, yo les pediría paciencia, por favor”, manifestó el funcionario mientras se retiraba del lugar, sin responder a las interrogantes sobre las medidas inmediatas que se adoptarían ante este hecho.
Asimismo, al ser consultado sobre si se aplicará alguna sanción a los responsables o si se dispondrá la limpieza del muro intervenido, Pajares reiteró que no podía adelantar ninguna acción debido a que no cuenta con autorización para declarar, y que ello sería detallado en una futura nota de prensa institucional.
Según información a la que accedió este medio, del análisis técnico se determinó que el muro del zócalo presenta características constructivas contemporáneas, posteriores al periodo prehispánico. Por ello, se estableció que las pintas no afectaron elementos originales de época prehispánica. Esto no pudo ser informado por un director que aparentemente no siente aún ese cargo y que prefiere comunicarse mediante notas de prensa.



