D3SCUARTIZ@N A HOMBRE Y LO HALLAN EN OLLAS DE COCINA

Rudhy Benavides se hallaba como desaparecido hace una semana. Hay dos detenidos.

Rudhy Benavides (46) llevaba desaparecido más de una semana en Cusco. Él trabajaba en un res­taurante del centro de la ciudad, y como todos los días, el sábado 18 de abril, había salido de su casa hacia su centro de labores: “Chau mamá, ya vuelvo”, fueron sus úl­timas palabras, y los suyos nunca más lo vieron con vida.

Lucía Benavides, prima del desa­parecido, cuenta que Rudhy era un hombre trabajador y tranqui­lo, que jamás había tenido proble­mas con la ley y que solo le pre­ocupaba su trabajo, sin embargo ese sábado habría salido a tomar con personas desconocidas, las mismas que finalmente habrían acabado con su vida.

Luego de una semana de ausen­cia, recién su familia se animó a formular formalmente su denun­cia por desaparición, haciéndose viral su rostro junto a una esque­la de ‘desaparecidos’ es así que la familia recibió un dato clave que terminaría con el hallazgo de los restos de Rudhy.

“A mi me llamaron y me avisaron que estaba en esa casa, por eso fuimos y le citamos a la Policía”, citó el familiar de Rudhy, mientras las autoridades descerrajaban las puertas de un inmueble ubicado en la APV Los Manantiales, en la prolongación avenida Ejército, distrito cusqueño de Santiago.

LA CASA DEL TERROR. Lo que descubrió la Policía en el interior de esta vivienda era simplemente espeluznante. Según el acta ofi­cial de intervención, en una coci­na industrial hallaron dos ollas de gran tamaño, en una de ellas ha­bía una cabeza humana, en la otra piel humana y partes del cuerpo.

Lo desconcertante es que las au­toridades también habrían halla­do huesos humanos en el lugar, lo que hace presumir que los restos de Rudhy fueron consumidos, no se sabe si por sus captores o los cinco perros de raza mestizo – pitbull, que vivían en dicha casa.

En el lugar la Policía detuvo a Ga­briel Condori, quien sería dueño de la casa y de los perros, tiempo después también cayó Oscar Tin­co, el otro sindicado por el atroz crimen. Las autoridades aún no confirman que hayan aceptado su culpa, sin embargo todo apun­taría a ellos.

ALCOHOL Y MUCHA BULLA. Vecinos del sector señalan que se quejaron ante las autoridades muchas veces por el compor­tamiento que había en la citada vivienda, donde señalan haber notado ruidos raros, música es­tridente y excesivo consumo de licor.

“Tomaban mucho y a todo volu­men, entraban hombres y muje­res a tomar, yo llamé a la Policía para que los intervenga, pero nunca llegaron, yo tenía miedo porque vivo al costado y tengo niñas pequeñas, temía por sus perros bravos; yo me quejé pero las autoridades nunca vinieron”, refirió un vecino de la zona.

Finalmente los restos de Rud­hy fueron recuperados en dos baldes grandes y un saco, las in­vestigaciones están a cargo de la Policía y el Ministerio Público. La familia pide máxima sanción y justicia en este caso, mientras la población cusqueña se halla con­mocionada y exige respuestas a las autoridades de orden.