Cenepred alerta posibles riesgos ante incremento de temperatura.
La región Cusco no cuenta actualmente con sistemas de alerta temprana ni monitoreo glacial que permitan advertir a la población ante un eventual desprendimiento de bloques de hielo en nevados como Chicón y Upiscocha. William Mendoza, coordinador regional del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), confirmó que en ambos sectores no existe un mecanismo capaz de comunicar a la población la ocurrencia de un peligro inminente. La situación preocupa debido al incremento de las temperaturas y a la permanencia de poblaciones asentadas en zonas consideradas de muy alto riesgo.
ESCENARIO. En el caso de Upiscocha, el escenario de emergencia podría afectar a una extensa población ubicada entre los distritos de Ocongate y Carhuayo. Según la estimación expuesta por el especialista, alrededor del 70 % de la población de este ámbito podría verse comprometida ante un eventual desprendimiento glaciar. En Chicón, en tanto, la principal preocupación se concentra en sectores urbanos ubicados en zonas de muy alto riesgo, pese a que existen estudios, simulaciones y caracterizaciones sobre el peligro. Mendoza explicó que el aumento de las temperaturas podría debilitar bloques de hielo antiguos adheridos a las formaciones rocosas y provocar desprendimientos, con la posibilidad de generar incrementos repentinos de caudales o desembalses. El riesgo también alcanza a otras lagunas altoandinas. Un estudio reciente del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) identificó una laguna en las alturas de Ollantaytambo que podría representar una amenaza para la población. Las autoridades locales y regionales fueron alertadas.



