CASO ROSA PACHECO: ¿DENUNCIA O CONFESIÓN?

Pretendía ser vicegobernadora. Hoy admite aportes en efectivo y lanza amenazas.

La que era precandidata a vice­gobernadora regional por el Prin Cusco, Rosa Pacheco, reciente­mente salió ante cámaras con una palabra grande —corrup­ción— y una promesa mayor — mostrar “todas las pruebas” acerca de la entrega de dinero en su partido. Ha pasado más de un mes después y lo que se exhibe es una carta notarial que admite di­cha entrega de efectivo, enumera gastos, nombra testigos y marca un ultimátum de 48 horas, antes de ‘denunciar’ el caso en público.

Sin embargo lo que llama la aten­ción es que no hay vouchers de transferencias, no hay constan­cias bancarias de aportes parti­darios, pero sí hay montos con­tantes y sonantes en mano, y una amenaza de activar a la prensa si no le devuelven el dinero que ha­bía entregado…

EL INICIO. El 26 de diciembre, la denunciante, sin detalles ni prue­bas, levanta la bandera de la vía penal; Rosa Pacheco siembra ex­pectativa de un expediente que promete, pero que hoy, después de un mes y medio, todavía no se muestra.”

Dos semanas después, en redes, un medio alternativo anuncia un ‘audio bomba’ atribuido a la voz de Iván Aparicio (precandidato a gobernador regional por Prin).

Cuando el medio anuncia la exis­tencia de siete horas de audios y chats, Pacheco llama en vivo para responder. No niega el contenido: confirma que el material es ver­dadero. Sin embargo, al mismo tiempo pide al medio que no con­tinúe difundiéndolo. Señala que perdió uno de sus teléfonos días antes y que no quiere que el tema siga tratándose porque, según afirma, podría afectar el debido proceso. La custodia del audio queda en una zona gris, en las manos de un presunto periodista a quien le piden no pasar más au­dios y él obedece.

¿Por qué Rosa Pacheco pide que no se emitan más audios, si se su­pone que estos respaldarían lo que hace más de un mes anunció: una denuncia penal?

En ‘Tendencia Semanal’, el domi­nical de investigación, se analizó la carta notarial que Pacheco en­vió a Aparicio, carta que no abre con una denuncia política, sino con una exigencia de devolución de dinero. Rosa Pacheco fija un plazo —48 horas— y convierte el reclamo en una cuenta regresiva. El reloj no corre hacia un juzgado primero, sino hacia los medios: si no hay devolución, habrá expo­sición pública. La amenaza no es solo legal; es mediática.

AMENAZA. “Dentro del plazo de 48 horas de recibida la presen­te, me devuelva el dinero que me tienen y gastos que me pidió que realice por el Prin… Caso contra­rio… estaremos poniendo en co­nocimiento público a los medios televisivos de prensa local y na­cional, radiales y periodísticos…”

En su propio texto, Pacheco ad­mite entregas en efectivo. No ha­bla de transferencias financieras a cuentas financieras , ni de depó­sitos partidarios, ni de compro­bantes institucionales ni siquie­ra de un papel firmado. Habla de billetes en mano y de un retiro de su cuenta bancaria que, según ella, debía terminar en la cuenta del partido. El dinero sale del ban­co, pasa por sus manos y —en su versión— un dinero contante y sonante, miles de soles cargados por la quien se autodenomina cuasi abogada

“Le entregué en efectivo el monto de S/ 50 mil… retiré de mi cuenta bancaria… confiando que usted ingresaría ese dinero a la cuenta del Prin”. La carta enumera mon­tos como S/ 80 mil como ‘total comprometido’, S/ 50 mil ‘entre­gados’, S/ 20 mil ‘devueltos’, S/. 30 mil ‘pendientes’. A eso suma S/ 30 150 en ‘gastos’. Hay núme­ros, pero no hay una sola fecha precisa, no hay día, mes ni lugar de cada entrega.

El documento muta de reclamo a rendición de cuentas. Pache­co enumera actividades como si presentara un balance político: viajes, cenas, polladas, almuerzos regionales, combustible, prensa, sonido, luces, refrigerios. La lista es larga, pero la carta no adjunta boletas, facturas ni comproban­tes. En su narración, Pacheco in­siste en que no estuvo sola. Repite la presencia de su padre como testigo de los momentos clave, incluido —según ella— el acto de entregar el dinero en efectivo.

Entonces el documento empieza a leerse como algo más que un reclamo: adquiere la forma de una presión. La exigencia no se limita a la devolución del dinero; viene acompañada de un plazo y de un destino anunciado. En ese punto, el papel deja de ser carta y empieza a parecer palanca. Y es ahí donde se abre la pregunta incómoda: ¿por eso Rosa Pache­co no formalizó su denuncia de inmediato, por eso se detuvo la conferencia de prensa anuncia­da, por eso ordeno no se emitan mas audios?

Al cierre, la carta fija un plazo concreto de 48 horas para la de­volución del dinero y describe, por escrito, lo que ocurrirá si ese tiempo se agota. Pacheco advier­te que, de no recibir la suma que reclama, activará dos caminos: por un lado, la presentación de acciones ante las instancias elec­torales y penales; por otro, la di­fusión del caso en medios televi­sivos, radiales y periodísticos

“Estaremos así mismo ponien­do en conocimiento público a los medios televisivos de prensa local y nacional, radiales y perio­dísticos, de estos hechos…”

La carta levanta incoherencias que nos obliga a investigar más: quien exige la devolución admite haber entregado mucho dine­ro en efectivo, enumera montos, lista gastos y menciona pagos a la prensa, pero no fija fechas, no adjunta comprobantes ni registra transferencias.

Si los hechos que describe Pa­checo son tan graves, ¿por qué esperar más de un mes antes de acudir directamente a la justicia?

En este documento Rosa Pacheco no solo acusa: se expone. ¿Esta­mos ante una denuncia política en construcción o ante una ren­dición de cuentas que busca re­solverse con un reembolso antes de que la historia se haga pública?

DESCARGO. En ‘Tendencia Se­manal’ se presentó el precandi­dato a gobernador regional, Iván Aparicio, quien desenmarañó todo este lío y denuncia en contra suya y de su partido, señalando que toda esta denuncia respon­dería a que a Rosa Pacheco la retiraron de su partido por rei­teradas faltas graves, que incluso lindan con acoso y hostigamiento dentro del partido.

“La causal del retiro de confianza es que la señora había generado división al interior del partido, se le pidió que retire a su ami­ga que no tenía empatía con el grupo y que había problemas de índole familiar, faltas de respeto y gestos. Recibimos la queja y la analizamos esas damas (Pache­co y su amiga) están vulnerando a otra dama quien tiene detrás a una hija menor de edad a la cual hemos defendido, después llamo a una reunión y me indican que la señora Rosa no era abogada era bachiller y no cumplía los requi­sitos porque no se presentó por lo que era, entonces vimos faltas a la verdad y al equilibrio del partido”, señaló.

Luego hizo una grave denuncia acerca de la agresión y amenazas que habría sufrido un miembro de su equipo por parte del padre de Rosa Pacheco. “Luego, el día que yo personalmente me entre­visto con ella, al salir de la reunión su padre agrede físicamente al señor José Lacuta, le dijo impro­perios, lo amenazó y ya hay una denuncia en la Fiscalía”.

A esto refiere que a través de la exposición de esa carta notarial, Rosa Pacheco puso en evidencia los datos del precandidato como sus nombres, dirección y demás, haciéndolo blanco fácil para re­presalias y amenazas.

EL DINERO. Finalmente, sobre el supuesto dinero que la excandi­data a vicegobernadora regional habría entregado a su partido, Iván Aparicio mencionó que ella habría incurrido en gastos que todo candidato hace en una elec­ción.

“La señora aduce gastos que son personales, de fortalecimiento de imagen, pero yo dije está bien, cuánto se ha gastado, hay que de­volverle, sobre el supuesto audio yo no lo he escuchado, a mi en ningún momento se me advirtió que me estaban grabando. Adujo que había dado 30 mil soles más al secretario general, y el le dijo ¿estás loca? (…) Estoy preocupa­do por mi seguridad, hay amena­zas, se nota que hay gente detrás”, ultimó Ivan Aparicio.