Cultura evaluó escultura y advirtió severos daños estructurales.
“Comentaban que los cargadores estaban ebrios”, fue la respuesta que dio el monseñor Israel Condorhuamán al ser consultado por el incidente con la imagen de San Cristóbal durante la entrada de Corpus Christi. “Nos ha preocupado lo que pasó, ha tenido una caída y tiene una fisura de rodilla, comentó el administrador de la Catedral de Cusco. “Por eso no ha salido en procesión, por recomendación de Cultura”, agregó.
La autoridad eclesiástica pidió a las instancias correspondientes pronunciarse sobre lo ocurrido.
Recordó que estas celebraciones buscan venerar a Jesús y no deben transformarse en un espectáculo que ponga en riesgo el patrimonio religioso.
EVALUACIÓN. La noche del último miércoles, día en que se registró el incidente, un equipo de la Sub Unidad de Restauración de la Dirección de Cultura realizó una evaluación de la imagen advirtiendo severas fisuras estructurales. “Como consecuencia de la inspección se identificaron fisuras y separaciones estructurales en elementos de soporte de la imagen y situación que compromete su estabilidad y requiere medidas inmediatas de protección para evitar mayor deterioro”, concluye el informe técnico en el que recomendaron la inmovilización de la imagen que deberá ser retornada a su parroquia a bordo de una unidad vehicular que garantice seguridad.
“Vamos a hacer la restauración, pero no es posible que sigamos en plan de malograr y reparar. En años pasados hubo incidentes similares e hicieron, como decimos popularmente, leña de su niño. Cabe una llamada de atención porque no se puede arriesgar bienes que son parte del patrimonio de la nación”, comentó enfático el jefe de esta dependencia cultural, Francisco Vargas.



