Con los resultados de Onpe al 100 % que ponen a Keiko Fujimori como virtual presidenta de la república, el gobernador regional de Cusco, Werner Salcedo, opinó que es necesario aceptar y respetar los resultados democráticos, sin embargo, advirtió que “si se derrama sangre o hay alguna desatención a Cusco está dispuesto incluso a derrocarla”. Para Salcedo, el nuevo gobierno está en la obligación de atender las demandas del interior del país, en especial de la macro región del sur donde no necesariamente el partido ganador recibió respaldo. “Sería un grave error tomar alguna represalia por las votaciones. El gobierno debe trabajar por todos, es su obligación”, comentó..
Este proceso electoral ha dejado en evidencia la división del país. Unificar la nación será la principal tarea del nuevo gobierno y la atención a Perú que con su voto dio un mensaje claro exigiendo obras para su desarrollo.



