A pesar de ello hay traslado de internos de otros penales.
Desde hace algunas semanas, reos de los penales de Quillabamba y Abancay, han sido trasladados al penal de Qenccoro de Cusco. Desde el Instituto Nacional Penitenciario – Inpe, aseguran que es por medidas de seguridad, lo que generó preocupación en la ciudadanía y hasta reclamos de familiares de los propios internos. De acuerdo a información a la que accedió este medio, fueron trasladados 135 internos del penal de Quillabamba y 100 internos del penal de Abancay, al penal de Cusco. Es decir, más de 200 internos que fueron trasladados a un penal que también tiene problemas de hacinamiento. Pero, ¿Cuál es la situación del Penal de Qenccoro para que se den esos traslados? Según Marco Cuéllar, director regional de la oficina Regional Sur Oriente de Cusco, en el penal de Cusco hay hacinamiento, pero es menor al que existe en reclusorios de Quillabamba y Abancay, donde además las medidas de seguridad son menores.
HACINAMIENTO. La capacidad del Penal de Cusco es de 1 200 internos, pero ahora tiene más de 3 563 internos. Es decir hay una sobrepoblación de casi 200 % La situación es más complicada en el penal de Quillabamba, donde hay 364 internos, pero su capacidad es de 90. Allí el número de reos supera hasta en 400 % su aforo. Al ser consultado sobre los problemas que podría generar el traslado de más internos a un penal ya hacinado, como el de Qenccoro, Cuellar respondió que sí hay hacinamiento, pero la situación es más crítica en otros penales, Además que la infraestructura en esos penales no es la adecuada. “Evaluando, el penal de Cusco es más seguro y tiene todavía capacidad de albergue”, finalizó.



