Habría falsificado placas conmemorativas de la declaratoria de la Maravilla Mundial.
En un acto que ha generado indignación y desconcierto, el alcalde del distrito de Machupicchu, Elvis La Torre, decidió reconocer públicamente a Moisés Bendezu, ciudadano que ha sido denunciado por plagio y comercialización ilegal de réplicas de placas conmemorativas de la declaratoria de Machupicchu como Maravilla del Mundo Moderno.
VERGONZOSO. Durante la sesión solemne por el aniversario de la declaratoria, La Torre Uñaccori premió al presunto infractor, desatando duras críticas por parte de instituciones y ciudadanos que consideran inaceptable que un acto delictivo sea avalado desde el poder municipal.
El caso ha sido denunciado públicamente por nuestro medio tras detectar que el señor Bendezu promocionaba y vendía placas ‘conmemorativas’ en versiones de lujo a 200 dólares, según publicaciones verificables en su página de Facebook. Las placas, presentadas como recuerdos ‘oficiales’, fueron ofrecidas a turistas y figuras locales, sin ninguna autorización legal.
César Zuvialde, representante en el Perú de New Seven Wonders, organización responsable de la elección de las nuevas Siete Maravillas del Mundo, fue tajante en una entrevista: “Jamás hemos autorizado la reproducción, venta ni distribución de placas conmemorativas. Lo que se ha hecho es un plagio descarado y vamos a tomar acciones legales. No permitiremos que se comercie con un símbolo que pertenece al patrimonio emocional del Perú y del mundo”, afirmó.
Zuvialde adelantó que la organización interpondrá una denuncia formal, sumándose a las evidencias ya difundidas, como fotografías donde las placas falsificadas aparecen incluso en el restaurante de Ricardo Tafur, conocido opositor del actual alcalde. Lejos de rechazar esta conducta, el alcalde La Torre no solo premió a Bendezu, sino que aceptó una de las placas plagiadas como obsequio, como lo evidencian imágenes ampliamente compartidas en redes sociales.
Este hecho plantea una grave interrogante: ¿Por qué la máxima autoridad del distrito premia y se deja agasajar por alguien que ha cometido un delito contra el patrimonio simbólico de Machupicchu?
Este tipo de actos pone en riesgo no solo la legalidad, sino la credibilidad de quienes dicen defender el legado cultural de Machupicchu.
Este no es un hecho menor. Las placas originales entregadas por New Seven Wonders al Estado representan un símbolo internacional, que no puede ni debe ser reproducido con fines comerciales ni mucho menos premiado en ceremonias oficiales.
Corresponde ahora al Ministerio Público y al Poder Judicial actuar de oficio ante la denuncia pública del representante de New Seven Wonders. El silencio institucional podría interpretarse como complicidad.



