Desde setiembre se conoce alerta, pero el Estado ni Cultura hacen algo.
Machupicchu atraviesa uno de los momentos más delicados desde que fue reconocida, en 2007, como una de las siete maravillas del mundo moderno. Juan Zubiate, representante oficial de New Seven Wonders, lanzó una severa advertencia al señalar que la Ciudadela Inca “realmente está al borde de perder esa categoría”, debido a la falta de acciones concretas del Estado en materia de conservación, preservación y gestión turística. La alerta no es reciente: desde setiembre pasado, la organización emitió un pronunciamiento internacional desde su sede en Zúrich, sin que hasta ahora exista una respuesta clara del Ministerio de Cultura, Mincetur u otras entidades competentes.
PENOSO. Según Zubiate, las observaciones no se limitan al estado del santuario, sino también a la experiencia del visitante, un criterio clave dentro de la evaluación independiente que realiza New Seven Wonders. A través de su plataforma global se han registrado quejas por deficiencias en el sistema de boletaje, estafas, mala calidad del servicio turístico y cuestionamientos a la carga. Ante este escenario, el representante exhortó al Ejecutivo y a los distintos niveles de Gobierno a conformar una mesa técnica multisectorial que incluya al sector privado, con el fin de adoptar decisiones urgentes y coordinadas. Recordó que el reconocimiento como maravilla ha sido determinante para el crecimiento del turismo y del PBI nacional en las últimas décadas, por lo que una eventual pérdida del título tendría un impacto económico de gran magnitud para el país. Zubiate informó además que en enero próximo llegará al Perú el director de New Seven Wonders, visita que será decisiva para evaluar la reacción del Estado.



