DOS CABALLOS TERMINARON CON LAS TRIPAS AFUERA Y UN TORO FUE ARRASTRADO MORIBUNDO

Para beneplácito de unos y crítica de la mayoría de asistentes.

Mientras en muchas ciudades alrededor del mundo, las corri­das de toros con muerte del ani­mal están siendo prohibidas por considerarse un acto de extrema crueldad animal, en lugares como Chumbivilcas (Cusco), parte de la población y autoridades buscan recrear esta práctica.

El último 24 de junio, ‘Día del Campesino’ se llevó a cabo una corrida de toros en la plaza de Santo Tomás – Chumbivilcas, donde se desarrolló una lamen­table faena, con varios animales heridos y muertos.

Según publicaciones en las redes sociales, y denuncias de grupos de animalistas, en el evento con aval municipal, dos caballos fue­ron alcanzados por cornadas de toros, viéndoseles galopando con las tripas afuera, para luego ser sacrificados a un lado de la plaza de toros.

Igual suerte corrió un toro de li­dia, que fue estocado, finalmente muerto y arrastrado por dos ca­ballos, que jalaron el cuerpo del animal en la arena, para beneplá­cito de unos y crítica de la mayo­ría de asistentes.

RECLAMOS. Las crudas imáge­nes que circulan en las redes so­ciales muestran la atrocidad que vivieron esos animales a manos de los chumbivilcanos, quienes, según señalan los moradores de la zona, nunca antes habían mata­do un toro en su ruedo, teniendo conciencia de que se trata de un ser vivo.

“En Chumbivilcas, a diferencia de otros lugares del Perú donde se practica la tauromaquia con espada y estoque, el toro no se mata: se respeta. Es una presen­cia totémica. Una fuerza natural que encarna al cerro, al rayo, y a la vida misma. Así lo entendieron los qorilazos que, por generacio­nes, se lanzaron a la arena sin otra arma que su poncho, sin más protección que su coraje y la he­rencia de sus ancestros. Argue­das, en Yawar Fiesta, capturó con fidelidad este espíritu: “No se le mata al toro por venganza o por dominio, se le enfrenta como a un hermano rebelde””, citó el cus­queño, defensor de los animales, Julio Umiyauri.

Otra persona que se pronunció en contra de esta práctica, fue el congresista por Cusco, Guido Be­llido, quien se postuló en contra de la muerte de animales en los ruedos de toros, coincidiendo en que esto no es una costumbre de Cusco, donde solo se torea al ani­mal, más no se le mata.

“Como chumbivilcano, expreso mi más enérgico rechazo al es­pectáculo sangriento promovido en la plaza de Santo Tomás, con toreros de España para matar toros con banderillas y estoque en nuestra tierra. ¡Eso no repre­senta a nuestro pueblo! El uso del nombre Chumbivilcas y del logo del Bicentenario para legitimar esta barbarie es una traición al sentimiento de nuestra gente. Esa no es cultura, es imposición. Se ha roto con nuestras raíces y se ha pisoteado nuestra memoria colectiva”, refirió a través de sus cuentas oficiales.