CUSCO VIBRÓ CON LA MAGIA Y LA ENTREGA EN EL INTI RAYMI 2025

Entradas se vendieron en un 100 % y tanto locales como turistas gozaron de la escenificación.

En medio de un sol brillante, el calor de la gente, y los aplausos de miles de asistentes, este 24 de junio se celebró una edición más de Inti Raymi, afamada es­cenificación cusqueña, que fue instaurada primigeniamente en el Siglo XV por el Inca Pacha­cúteq, y que siglos más tarde, en 1944 fue recuperada y puesta en valor por un grupo de histo­riadores cusqueños, encabeza­dos por Humberto Vidal Unda. Es así que, en su edición 2025, el Inti Raymi puso una vez más a Cusco y a todo el Perú ante los ojos del mundo. Miles de perso­nas de distintas nacionalidades asistieron a esta ceremonia, y millones la vieron a través de distintas televisoras y redes sociales. El impacto económi­co y turístico que genera esta teatralización es muy grande.

TRADICIÓN. El Inti Raymi, tam­bién conocido como la ‘Fiesta del Sol’, es una celebración tradicio­nal andina que honra al antiguo Dios Sol, el Inti. Este evento era una de las festividades más im­portantes de la cultura inca. En el año 2025, el Inti Raymi se celebró con gran entusiasmo y participa­ción, destacándose por su colori­do, tradición y relevancia cultural. Los preparativos para el Inti Raymi 2025 comenzaron meses antes del evento. Las autorida­des locales y comunidades cus­queñas trabajaron arduamente para asegurar que la celebración se llevara a cabo sin contratiem­pos. Se organizaron actividades culturales y talleres de artesanía para involucrar a más personas y promover la cultura incaica. La ceremonia principal del Inti Raymi tuvo lugar en la explana­da de Sacsayhuamán, un antiguo templo inca situado en las afueras de Cusco. Este año, más de 700 actores participaron en la repre­sentación del ritual, la cual recrea las antiguas ceremonias incas dedicadas al solsticio de invierno.

IMPACTO LOCAL Y NACIONAL. El Inti Raymi no solo es una ce­lebración cultural, sino también un evento que impulsa la eco­nomía local. Este 2025 la festi­vidad generó un importante in­greso para Cusco, destacándose como un motor para el turismo y la economía regional. Los vi­sitantes aprovecharon para explorar otros atractivos turís­ticos de la zona, como Machu Picchu, lo que contribuyó al de­sarrollo económico de la región.

“El Inti Raymi 2025 fue un éxi­to rotundo, manteniendo viva una tradición ancestral y forta­leciendo la identidad cultural de los pueblos andinos. La festivi­dad no solo celebró el sol, sino también la rica historia y legado de los incas, que continúa reso­nando en el corazón del pueblo peruano”, acotó Erick Callañau­pa, presidente del Directorio de Emufec, organizador del evento.

PAPELES EN EL INTI RAYMI: El Inca: El papel del Inca es el principal en esta celebración, el personaje fue interpretado por el actor David Ancca, quien fue ataviado con vestimentas tradicionales y dirigió la ceremo­nia con autoridad y reverencia. La Coya: La esposa del Inca, cono­cida como la Coya, fue interpre­tada por la actriz Siwar Qénte y desempeñó un papel crucial en la ceremonia, simbolizando la unión y la fuerza de la comunidad. Sacerdotes y Guerreros: Otros actores representaron a sacer­dotes y guerreros incas, quienes realizaron danzas y cánticos en honor al sol.

MÁS ANTES: Frente a la teatra­lización del Inti Raymi, la fiesta cultural más importante en Cus­co, las autoridades locales exhor­taron a locales, tanto así como vi­sitantes nacionales y extranjeros a a contribuir en la salvaguarda del patrimonio cultural en Sac­sayhuamán y otros puntos don­de se llevará a cabo la puesta en escena.

Es así que, desde la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, se citó que redoblaron las medidas de seguridad y protec­ción de los monumentos arqueo­lógicos ubicados en el Parque Arqueológico de Sacsayhuamán durante la escenificación y que los visitantes nacionales y ex­tranjeros pudieron acceder a los sectores de Suchuna y Cruz del Papa para apreciar el Inti Raymi, para lo cual debieron cumplir las indicaciones del personal de pro­tección.

“Se ha dispuesto que trabajado­res de nuestra entidad realicen la vigilancia y el control permanen­te. Asimismo, tendremos el valio­so apoyo de efectivos de la Policía Nacional del Perú, representan­tes de la Fiscalía de Prevención del Delito, de Indeci y de la Cruz Roja”, puntualizó antes de la ce­remonia el director de Cultura, Jorge Moya.

Asimismo, el funcionario precisó que, en las zonas prohibidas para el acceso del público, como Chin­cana Grande, Chincana Chica, Cocha, explanada de los Baluar­tes, Calispujio y Puqro, se colo­caron barandas de protección y bandas restrictivas.

Por su parte, el jefe del Parque Arqueológico Nacional de Sacsa­yhuamán, Francisco Solís, recor­dó que el público que asistió al Inti Raymi estubo prohibido de subir a los muros incas, hacer fuego, provocar humaredas, arrojar basura, hacer pintas o ingresar a zonas restringidas.

“Siempre pedimos a todos los cusqueños y visitantes que nos ayuden a proteger Sacsayhua­mán cumpliendo las indicaciones del personal de Cultura”, acotó el funcionario, quien agregó que se colocaron tachos y contenedores para el recojo de basura en diver­sos puntos de Sacsayhuamán.

En cuanto concluyó la escenifi­cación del Inti Raymi, se invitó al público a retirarse de Sacsayhua­mán, para de inmediato realizar las labores de limpieza. Para ello, se coordinó el apoyo de los ca­miones recolectores de basura y los equipos necesarios.