ALEJANDRO SOTO HABLA DE TODO EN ‘TENDENCIA SEMANAL’

Cita que sufrió discriminación en Lima, pero se repuso y logró la bicameralidad, entre otros.

El congresista por Cusco, Alejan­dro Soto, decidió hablar con el programa dominical ‘Tendencia Semanal’, que ha sido crítico con su legislatura, pero que también supo darle al cusqueño un espa­cio para que hable sobre su labor, de más está decir que fue polémi­co en sus declaraciones.

El congresista de Alianza para el Progreso siente que las denuncias asestadas en su contra desde los medios de comunicación de Lima, tienen una clara inclinación dis­criminatoria por ser de provincia. “Hay discriminación en los medios y en la política nacional. El provin­ciano, el serrano, el cholo es muy cuestionado en Lima, el centralis­mo es muy poderoso. (…) lo que co­mentaban era, ‘cómo ese serrano va a ser presidente del Congreso, no puede ser, los presidentes por tradición han sido limeños’. Así era el cuestionamiento que he te­nido yo, pero me he sobrepuesto, me he plantado bien como se dice y he soportado el embate de pe­riodistas de nivel nacional y de mi propia tierra”, denuncia el voce­ro de su bancada. Por esta razón, Soto advierte que ha evitado pre­sentarse ante los medios de comunicación de Lima y Cusco. Sin em­bargo, aclara que ha cumplido con su trabajo de representación en la tierra que le dio la posibilidad de ser congresista. “Cusco no es sola­mente el centro de la ciudad (…) yo he llegado hasta la zona del Vraem en bote y también he estado en el otro extremo como es Livitaca en Chumbivilcas, pero a algunos me­dios no les interesa ese trabajo, solo hablan de las denuncias”.

LABOR. Al momento de hablar de su trabajo, Alejandro Soto re­salta que durante su presidencia, se haya logrado aprobar el regre­so a la bicameralidad.

“A favor del Perú, he logrado vol­ver al sistema bicameral. Con el actual sistema unicameral, las leyes salen cuestionadas como ha ocurrido con la ley de la deten­ción preliminar que primero se eliminó y después se retrocedió.

Eso ya no ocurrirá con la cámara de senadores que revisará y me­jorará las leyes aprobadas por la cámara de diputados”. Soto ad­vierte que este tipo de consensos, logrados en una doble legislatura, requiere de mucha muñeca po­lítica y sobre todo de capacidad para generar consenso. “En 32 años no lo han logrado los lime­ños, ¿quién lo ha logrado?, un cusqueño, ¿y cómo lo hemos lo­grado?, sentando a la extrema de­recha con la extrema izquierda,

conversando así como hablamos los cusqueños: ‘waykichay, tene­mos que aprobar esta modifica­ción’”. Además, Soto destaca haber podido incidir ante el Ministerio de Economía y Finanzas y ante el Ministerio de Salud para que se firme un convenio que permita la construcción de 25 centros de salud en distintas provincias cus­queñas. Resalta la construcción de Acos (Acomayo), una de las zonas más pobres de la región.

VOTANTES. Soto advierte que es un político de centro. Niega que sea de derecha y también niega que la izquierda cusqueña haya votado por él. “Por mí han votado los amigos de derecha, del centro, no los amigos de la izquierda pues ellos tenían sus candidatos como

Guido Bellido, Katy Ugarte o Ruth

Luque”, indica el congresista al momento de explicar que no se arrepiente de haber calificado como “izquierda criminal” a quie­nes propiciaron la violencia y los desmanes para reponer a Pedro Castillo.

De otro lado, a inicios del 2023, la Ley 31751 o ley que modifica la suspensión del plazo de prescrip­ción de algunos delitos, fue bauti­zada por algunos medios como la ‘Ley Soto’, pues esta, habría per­mitido que el congresista salga bien librado de una denuncia por estafa que le realizó la empresa Waynapicchu, antes que sea con­gresista. Sin embargo, el abogado rechaza esta acusación. “Esta mal llamada ‘Ley Soto’, porque atenta contra mi dignidad, fue iniciati­va del congresista Flavio Cruz de Perú Libre. Yo no soy autor de esa ley, ni pertenezco a la Comisión de Justicia. Vote en contra de esa ley pero el centralismo me la im­puto. Supuestamente me he be­neficiado con esa ley en un pro­ceso, cuando en realidad, años antes, un juez ya había archivado ese juicio”, aclaró.

Sobre Dina Boluarte, mencionó que no comparte su forma de gobierno, pero advierte que no existen argumentos legales, ni de ningún otro tipo para vacarla.

“Debemos de ser objetivos, al pue­blo hay que decirle la verdad y la verdad es que no se ha encontra­do una causal sustentada hasta el momento”, finalizó.