ALCALDE LUIS PANTOJA FORTALECE LA SEGURIDAD CIUDADANA EN CUSCO

Cusco avanza con firmeza y se posiciona como una de las ciudades más seguras del país.

Después de más de 15 años, la Mu­nicipalidad Provincial del Cusco, liderada por el alcalde, Luis Pan­toja Calvo, marca un hito históri­co que renueva la esperanza y la confianza de nuestra población: la modernización integral de la flota de camionetas destinadas a la seguridad ciudadana y al ser­vicio de Serenazgo. Durante este último mes de diciembre, a través de una marcha blanca se presen­tó a toda la población la nueva línea de vehículos que, en pocos días, recorrerán cada barrio y cada calle para responder con mayor rapidez, humanidad y efi­cacia a quienes necesiten ayuda.

LOGRO. Son 20 modernas ca­mionetas Mitsubishi 4×4, equi­padas con cámaras de video­vigilancia internas y externas, tecnología de última generación, pantallas LED, radios comunica­dores, herramientas, botiquines y extintores. Una inversión es­tratégica que no solo moderniza, sino fortalece la confianza en un Serenazgo más seguro, velóz y eficiente, a la altura de lo que el Cusco merece, lo cual permitirá la convivencia segura y pacífica de toda la población cusqueña.

Proteger a quienes nos protegen también es una prioridad. Por ello, el personal cuenta ahora con chalecos antibalas, cascos, gas pimienta, cámaras corporales y un nuevo bus para su traslado, asegurando condiciones dignas y seguras para su su denodada labor diaria.

Con esta importante incorpora­ción, la Municipalidad del Cusco suma 40 vehículos operativos dedicados a la seguridad ciuda­dana, trabajando de manera arti­culada con la Policía Nacional del Perú. Un esfuerzo conjunto que reafirma el compromiso de res­guardar la vida, integridad y la tranquilidad de todos los cusque­ños y los miles de visitantes que llegan a nuestra ciudad.

Esta inversión, valorizada en más de 5 millones de soles, forma par­te del proyecto integral de Segu­ridad Ciudadana, que se comple­menta con estrategias como el Patrullaje Sin Fronteras y la ca­pacitación permanente del per­sonal, al servicio de la población.