Transportistas que acataron el cierre, han denunciado al burgomaestre.
El 11 de octubre del 2023 se realizó uno de los operativos más aparatosos que se haya visto en la ciudad de Cusco. Más de 20 agentes de seguridad ciudadana, otro número igual de policías y un batallón de funcionarios ediles llegaron hasta los cruces de la avenida Grau con la calle Pavitos, en el centro histórico. El objetivo era cerrar los terminales informales que generaban caos e inseguridad a los viajeros nacionales y extranjeros que quieren llegar hasta el Valle Sagrado de Los Incas. En menos de dos días los locales fueron reabiertos, como si no hubiera pasado nada.
BURLA. A estas alturas, la intervención de del alcalde Pantoja y sus funcionarios parece una tomadura de pelo a la ciudadanía; por esta razón, el empresario transportista, Marlon Salluca, ha denunciado al propio burgomaestre. “Me he sentido obligado a presentar una denuncia al alcalde, pues ha cerrado los locales señalando que era definitivo y nos ha perjudicado en nuestros ingresos. Pero ahora han reabierto un par de terminales y los demás están cerrados y sin obtener ningún ingreso económico. La ley debe ser para todos y la autoridad debe hacerla cumplir. El alcalde debe cerrar todos los locales o en su defecto, autorizar el funcionamiento de todos, sin discriminación alguna”, denuncia.
Otro transportista, aduce que toda la intervención tenía por objetivo favorecer a los informales que trabajaban en los locales de la familia Flores y Mendivil. “Parecería que hay un arreglo debajo de la mesa, por cómo dejan trabajar a un par de terminales, perjudicando a los restantes. (…) El fiscal Poblete también ha participado y ahora no dice nada. Es incapacidad, o es corrupción de todas estas autoridades”, señala de forma anónima.



