La muerte del expresidente una vez más divide a la región y al país.
El 11 de setiembre de 2024 el expresidente del Perú, Alberto Fujimori, falleció a la edad de 86 años en la casa de su hija Keiko Fujimori, tras complicaciones de salud derivadas de un cáncer que le fue diagnosticado meses atrás.
REACCIONES. Las reacciones políticas tras el deceso del expresidente no se hicieron esperar. Luis Pantoja, alcalde provincial de Cusco, opinó que la muerte de Fujimori no producirá un impacto político significativo, enfatizando que el expresidente no tenía un rol activo en la política reciente, principalmente debido a su avanzada edad y problemas de salud. Sin embargo, Pantoja calificó de acertada la decisión de permitir que Fujimori pasara sus últimos días en compañía de su familia.
Por otro lado, Raúl Matamoros, excandidato al Congreso por el partido fujimorista, defendió el legado de Fujimori, argumentando que su figura ha sido distorsionada en el tiempo. Según Matamoros, se ha hecho énfasis en los actos de corrupción, olvidando los logros como la pacificación del Perú frente al terrorismo y la promulgación de la Constitución de 1993, que, sostiene, estabilizó la economía del país. Matamoros mantuvo que el fujimorismo está lejos de desaparecer y que existe un apoyo consolidado en diversas regiones, especialmente. en Cusco. “Fuerza popular es un partido formal, seguimos haciendo las afiliaciones en nuestro local. La muerte de nuestro líder histórico lo que esta haciendo es fortalecer al partido”, aseveró.



