Los conflictos sociales y la violencia han evitado la recuperación del sector.
Hasta el 2019, el turismo se había convertido en una verdadera oportunidad de crecimiento económico para todo el Perú; sien embargo, la pandemia, la crisis económica internacional, la crisis político – social y las protestas violentas en nuestro país han evitado que volvamos a la senda del crecimiento turístico.
LAS CIFRAS PREPANDEMIA. El 14 % del Producto Bruto Interno (PBI) de la región Cusco era generado por el turismo. Más de 200 mil empleos directos e indirectos dependían del turismo, en ese sentido, el turismo representaba el 27 % de la Población Económicamente Activa (PEA) del Cusco, generando empleo en varias actividades que integran la cadena del servicio turístico, en donde se integran a los artesanos, guías, porteadores, productores, restaurantes, hoteles, agencias de viajes, transportistas entre otros. Es la Cámara de Comercio del Cusco la que presenta estas estadísticas que ahora han caído de manera dramática. la principal diferencia es que, hasta el 2019, el Perú recibía un promedio de 4.5 millones de turistas anuales. El 2023, con las justas llegamos a los 2.5 millones. Los principales especialistas coinciden en que la violencia desatada en el Perú los últimos días del 2022 y los primeros del 2023, son la verdadera causa que el turismo no haya podido recuperarse y volver a tener las cifras prepandemia.
El 2019, Cusco recibió a 1.9 millones de turistas; mientras que el 2023 la regio imperial llegó a captar solo 950 mil visitantes y solo la mitad eran extranjeros.
Más de 40 mil artesanos de Cusco, son beneficiados del turismo. Los maestros en imaginería, textilería, tallado, alfarería, cueroplastía, platería, tallado en madera y piedra venden sus productos a mejor precio a los turistas.



