Freya Ingeniería y Consultoría Integral S.A.C. Erigió moderna infraestructura en Paucartambo.
En presencia de la alcaldesa de Paucartambo, Miriam Hancco, el gerente general de la empresa inversora, Freya Ingeniería y Consultoría Integral S.A.C. Flavio Lazo, entre otras autoridades políticas y del sector educación, este martes se llevó a cabo la inauguración de la Institución Educativa Serapio Calderón, en Llaychu, distrito y provincia de Paucartambo. Ello en beneficio de un promedio de 400 estudiantes del nivel secundario y los menores del primer grado de primaria, que empezarán a asistir a asistir al colegio desde el presente año.
INVERSIÓN. Este proyecto, ejecutado bajo el mecanismo de obras por impuestos, contó con una inversión de S/ 19 millones 883 mil por parte de la empresa financista. El plazo de ejecución fue de 415 días calendario, pero fue terminado antes del plazo establecido.
La obra comprende la construcción de tres modernos pabellones, 18 aulas, laboratorio de ciencias, sala de profesores, biblioteca, sala de cómputo, auditorio, etc. Además, la instalación de un espacio deportivo, implementación de mobiliario y equipamiento nuevo.
El gerente general de la empresa inversionista, Flavio Lazo destacó que, “lo bueno es que se está desarrollando a nivel nacional una nueva metodología de que el Estado pueda hacer una inversión con el privado. Ambos pueden establecer una meta como es el caso de este colegio que necesitaba una infraestructura nueva, y nosotros como empresa financista al tener una brecha social que atender, coordinamos para ejecutar la obra. (…) La municipalidad ha apuntado correctamente en aperturar este mecanismo de obra por impuestos y ahora se están viendo los resultados en el departamento del Cusco”.
Lazo Guzmán, destaca que el mecanismo de obras por impuestos debería dejar de ser apreciado negativamente en el ámbito local, y antes que ello debería apreciarse los resultados de por medio. Además acota que “este es un mecanismo que sí funciona. En este sistema no se tiene la problemática de lo que pasa con otros obras que se ven con trabajos paralizados. Además por la imagen de la empresa inversionista se genera que se dé un nivel superior en la entrega del producto final”.
Por su parte el arquitecto Ivar del Castillo manifestó que: “Una obra de este tipo dura tres o cuatro año y aveces ni la concluyen. En cambio con este sistema no hay opción de atrasarse, porque las penalidades son radicales. En el plazo que te han dado tienes que cumplirlo, haya paros, movilizaciones o problemas sociales. Y no hay adicionales. Y con relación a las adendas eso acá no juega, sino solo de forma excepcional”.



