TRABAJADOR MUNICIPAL FALLECE TRAS CUESTIONABLE ACCIDENTE

Conductor volcó unidad camino a Haquira, vehículo presentaba constantes fallas.

Una sombra de tristeza se cierne sobre la ciudad de Cusco tras el lamentable accidente que sufrió Wilbert Montañez, un trabaja­dor municipal de 45 años, quien tras días de angustia y dolor, fi­nalmente perdió la batalla por su vida. Este oscuro episodio ha conmocionado a la comunidad cusqueña y ha puesto de mani­fiesto una serie de irregularida­des en la administración munici­pal.

LAMENTABLE. La tragedia ocurrió en el distrito de Santia­go, donde un camión compac­tador de residuos sólidos, pro­piedad de la municipalidad de Cusco, se salió de la vía y cayó por un abismo, dejando a Mon­tañez gravemente herido. Lo que siguió fue una angustiosa lucha por la supervivencia que man­tuvo en vilo a sus seres queri­dos y a la comunidad en general. Montañez, al volante del camión con placa de rodaje EGW-033, perdió el control del vehículo en las cercanías del botadero de Ha­quira. El accidente fue devasta­dor, resultando en la caída del ca­mión por una pendiente de más de 100 metros. Milagrosamente, otros conductores y pasajeros que transitaban por la zona inter­vinieron rápidamente para res­catar a Montañez. Posteriormen­te, los bomberos estabilizaron su estado y lo trasladaron a una clí­nica local, donde se libró una in­tensa batalla médica por su vida.

Lo más desgarrador de este episodio es que se descubrió que el vehículo que condu­cía no tenía revisión técnica, lo que agravó aún más la situa­ción y planteó interrogantes sobre las responsabilidades de la municipalidad en relación a la seguridad de sus empleados. A pesar de los esfuerzos del per­sonal médico y el apoyo de la comunidad, Montañez no pudo superar las graves lesiones sufri­das. La noticia de su fallecimien­to ha sumido a sus familiares y amigos en una profunda tristeza. Las autoridades municipales han anunciado una investigación ex­haustiva del incidente y han pro­metido tomar medidas discipli­narias y administrativas contra aquellos funcionarios responsa­bles de la gestión de los vehícu­los municipales. Además, se está evaluando un cambio de personal en la administración municipal para evitar futuras negligencias.

Esta trágica historia nos recuer­da la importancia de la seguri­dad en el trabajo y la necesidad de una gestión responsable de los recursos municipales. La co­munidad espera que las accio­nes tomadas por las autoridades municipales sean efectivas y que se eviten tragedias similares en el futuro. Wilbert Montañez, quien libró una valiente batalla, será re­cordado con profundo respeto y afecto por todos los que conocie­ron su historia.