Encima, las autoridades no invierten bien los recursos.
Según un reciente informe del Instituto Peruano de Economía (IPE), Cusco es una de las regiones con más lenta recuperación del crecimiento económico, en comparación con otras regiones del país. La economía cusqueña, aún no recupera los niveles del 2019. Salvo la reactivación minera, el resto de sectores enfrenta un panorama difícil. El agro acumula 4 trimestres en negativo y el turismo se ha estancado.
Además de la pandemia y los efectos externos, el más duro golpe a la economía la dieron las violentas protestas durante los meses de diciembre y enero pasado. El bloqueo de las vías y el intento por tomar el aeropuerto fueron noticia internacional. La actividad turística quedo paralizada por casi 4 meses. El IPE y el Instituto Cusqueño de Economía calculan que este sector perdió al menos S/450 millones entre diciembre del 2022 y marzo del 2023. Una clara muestra del deterioro de la imagen turística, es Machupicchu, donde actualmente solo llega la mitad de extranjeros que en el 2019.
Además, el crecimiento que tuvo Cusco en años anteriores, no fue bien aprovechado en el cierre de brechas, pues gran parte la población carece de los principales servicios básicos como agua potable, electrificación, carreteras, salud, educación e Internet. En la ciudad de Cusco, el 90 % de los pobladores cuentan con servicios básicos. Mientras que en el distrito de Megantoni solo el 3 %. En promedio, solo el 56 % de la población cusqueña tiene acceso a los servicios esenciales.



