La mayoría sostiene reuniones ‘privadas’ y otros ni llegan a la región
Recientemente los congresistas estuvieron en su semana de representación, sin embargo, ninguno de los que fue elegido por Cusco dio la cara a los votantes locales, aquellos que confiaron en sus promesas; cada uno prefirió escaparse de la opinión pública y los periodistas. Algunos más que otros, han venido repitiendo este penoso comportamiento en los últimos meses.
LAMENTABLE. Durante esta semana de representación, los parlamentarios cusqueños, escogieron los lugares más alejados para presentarse y donde no tengan contacto con el pueblo. Al congresista Alejandro Soto, del partido Alianza para el Progreso, esta semana de representación simplemente no le dio la gana de llegar a Cusco y se quedó en Lima. En sus redes sociales no informa de su trabajo. Fue uno de los que defendió el suculento buffet de 190 soles por día, a la salida del exclusivo comedor parlamentario. “Es hora de refrigerar no y todos tenemos derecho a ello”, dijo.
El legislador, Luis Carreño, estuvo en varias zonas de Cusco pero evitó el contacto con la población que ‘no tenia cita’. Tampoco habló con los medios de comunicación. Sin embargo, en el distrito de Huaro, provincia de Quispicanchi un grupo de pobladores lo terminó botando del lugar. “Golpista, asesino, conchudo, inmoral, gana pan, cierre del Congreso”, fueron algunos de los gritos en contra del parlamentario. Mientras que en los carteles que sostenían los manifestantes se podía leer frases como: “Aragón no me representas”, “Adelanto de elecciones”, “Gobierno dictador y asesino”, “Luis Aragón el pueblo te repudia”, “Cierre del Congreso”, entre otros.
SE ESCAPAN. De otro lado, el Chumbivilcano, Guido Bellido, quien luce subido de peso, prefirió ir a Loreto, donde se reunió con las autoridades y dio entrevistas. Antes hacía lo mismo en Cusco.
En el caso de las congresistas mujeres, la situación no es muy distinta. Katy Ugarte, quien antes llegaba semanalmente a Cusco para dar a conocer su supuesto trabajo, ahora prefiere pasar desapercibida y se reúne a puertas cerradas con otras autoridades.
Por su parte la congresista Ruth Luque, también ha preferido caminar por las sombras. Ha asistido a un par de reuniones con autoridades pero de manera cerrada, Su última aparición pública en Cusco le habría dejado una mala experiencia, pues fue expulsada de la plaza Túpac Amaru, por los manifestantes a los que fue a entregarles víveres, le reclamaron acusando un nulo trabajo por Cusco.



