La pandemia agravó la crisis económica en todo el país.
La dura crisis económica que afronta el país, ha terminado afectando, en mayor magnitud, a algunas regiones como el Cusco, la misma que después de muchos años, forma parte de aquellas donde la alimentación se encuentra en “situación grave”. La ONG Alliance 2015 revela mediante un estudio, que la inflación y la desaceleración económica sostenida, son las principales causas de esta situación desfavorable en el Índice Global del Hambre (IGH) 2023.
Durante la última década en el Perú, existe un incremento de 17.7 % a 19.6 % de hambre y mala alimentación. “La pandemia y los sucesos meteorológicos también han influido en el aumento de esas cifras. Está actualmente a casi 20 puntos (porcentuales) y, según la metodología que utilizamos, esta cifra es el límite entre tener una situación moderada y grave. Es preocupante porque esto indica que hay más hambre en el Perú para millones de hogares”, indicó Kaspar Schmidt, director de Helvetas Perú y portavoz de la red Alliance 2015.
Al cierre de 2022, son trece los departamentos se encontraron en una escala de hambre moderada. Estos son: Cajamarca, Callao, Amazonas, Lima, La libertad, Arequipa, Piura, Tumbes, Moquegua, Tacna, Áncash, San Martín y Madre de Dios. Otros 10, fueron diagnosticados en una situación grave y son: Apurímac, Huancavelica, Ayacucho, Huánuco, Loreto, Puno, Ucayali, Junín, Cusco y Pasco. Mientras que solamente las regiones de Lambayeque e Ica, mantuvieron una situación de hambre baja, gracias a la agroexportación y al crecimiento de la producción agroindustrial.
El estudio se basó en cuatro indicadores en el país: subalimentación, retraso en el crecimiento infantil, emaciación infantil y mortalidad infantil.



